6 de febrero de 2025

Fuck you (if I can't have us) - PART V

Detesto bajar la guardia de esta manera. Me entristece y avergüenza ver como me comporté cuando él simplemente decidió desterrarme de su vida. Sabía que me bloqueo, de MSN al menos. Y después de leer su mensaje en una de mis publicaciones que rezaba "...podrás usar muchas máscaras, pero mi corazón sabe reconocerte y mi alma encontrarte a pesar de las mismas, pues detrás de todas ellas está la misma persona con alma, vida y corazón que siempre quise y que quiero, cuidate siempre..." comprendí que en su cabeza, era una despedida digna. Fue como recibir una fuerte cachetada. Cómo se suponía que iba a dejar las cosas así como estaban. "¿Que tengo que hacer para demostrarte que no soy asi? No puedes venir y decirme 'tu todo es esencialmente triste', no puedes. Yo no soy asi, si fuese asi me hubiese dado por vencida hace mucho tiempo...". Si, esa era yo, insistiendo. No estoy orgullosa de haber suplicado misericordia, porque en el fondo sabía que sea lo que sea que respondiera después, lo haría por lástima. "Haga lo que haga me encontraré o la versión triste o la estúpida mascara que le enseñas al resto del mundo", me respondió después de unas horas, y se que seguramente en ese momento me volvió el alma al cuerpo. Por un momento, pensé que todo volvería a como era antes, pero él ya no era el hombre que quería conocerme, no era el hombre que confiaba en mí, pero al menos era algo. En el fondo, me sentía humillada por la única persona que llego a mi vida diciendo que venía a curar mis heridas, no crear nuevas. Pensar sobre eso me revuelve el estómago y dejo de comer el plato de fideos. Pensé que iba a poder pero, me sirvo el cuarto vaso de coca zero con vodka, lo tengo listo porque se que voy a necesitarlo. Me duele el corazón por esa Maite que intentaba con todas sus fuerzas aferrarse a una situación que no tenía vuelta atrás. 

Me dijo que lo agregue de nuevo, sólo me paso su usuario (como si no lo recordara). Acaso piensa que soy otra persona? ¿una extraña?. Que manera tan denigrante de volver a la vida de alguien. Ojala pudiese volver el tiempo atrás y levantarme en pleno campo de guerra para gritarle en la cara que "suficiente es suficiente". Pero ahí estaba yo, sangrando y pidiendo...pidiendo que me quiera de nuevo. Miro a un costado de la computadora, como si eso bastara para olvidar lo que viene después. Sabía que iba a dolerme leer todo de nuevo, sobre todo el final, pero ¿joderme?. Siento rabia. Hago fondo blanco con el vaso que me acabo de servir. Casi como si no hubiese vivido esta historia en carne propia, me dan ganas de defenderme de tales respuestas, o mejor dicho, de como Pedro procedió a ghosterame después de jugar al juego de ilusionarme con que íbamos a volver a hablar. 

Ante su nueva ola de indiferencia, vuelvo a mandarle un mensaje "...quisiera poder entender por qué no me hablas, espero que estes bien...". Dos meses después "..no se si contestes pero aquí va mi intento, hola...". Cuatro días después de la última fecha "...se que no vas a contestar, que estes bien". Dos meses más tarde "...hola". Otros cuatro meses "...quiero que seamos amigos de nuevo, por favor perdóname". Tengo ganas de llamar a recapacitar a esa Maite. Yo no me fui, yo no abandone el barco, yo no deje a nadie en el peor de los momentos, ¿por qué pedía perdón?. "No te juzgues, estabas loca por ese tipo", me digo, pero se que no es justificación suficiente para todo ese silencio estrepitoso. ¿Tan difícil era inventarse una historia para que frene? ¿tan difícil era retirarse como entro a mi vida? ¿Qué dije para que en su cabeza esté bien tratarme así? ¿tanto me odiaba?. Cuando me conoció estaba rota, pero cuando se fue...no dejó nada de mí. 

Me sirvo el quinto vaso de vodka. Esto es agonizante, y todavía no entiendo por qué me someto a esto. "Es parte de tu vida aunque pretendas que nunca existió, para evitarte esto, este dolor". Un año y medio casi después del primer mensaje conciliador, me puedo leer completamente resignada: "Esto es difícil para mi, nunca crei que las palabras me iban a costar tanto, es como si se atorasen en mi garganta, es esta sensación de querer decirlo todo y retenerlo, me tiembla el cuerpo cuando lo hago, y no se si es bueno o malo, pero simplemente me impide hablar, sobre mi o lo que sea...Espero coincidamos, así hablamos, digo, si queres. Si no queres, prometo no molestarte mas...me sentía urgida, aquí estoy, me siento bajo lupa cuando te escribo y no se que pasara...Espero tu respuesta, o tu silencio. Los entenderé a cualquiera de los dos...". Maldito español, maldita sea la hora, maldita la idea de vender la computadora, maldigo que haya alcohol en mi casa, maldigo este momento, esta decisión que me pareció valiente, y ahora sólo me parece tonta.

Finalmente, Pedro respondió, solo le tomo un año y medio hacerlo. Creo que viéndolo desde este lugar, él pudo percibir que realmente sería mi último intento, al menos yo se que lo era. "Estás aquí, no seas boba! Si yo no hablo, dame un toque y dime 'se que estás ahí', no estoy enfadado contigo, así que no tengo por que no hablar; por otro lado, curiosamente hoy también he visto una foto tuya...". Era imposible de conciliar que me haya respondido así, después del párrafo que le mande, hablando de sentimientos. Tiene suerte de que esa Mai haya estado completamente indefensa porque la Mai de hoy no permitiría esto. Me empieza a hablar de tonterías, de estupideces, como que encontró mi foto buscando una suya del DNI, y como si no fuese suficiente, cuando le pregunté como estaba me respondió 'resfriado'. Qué mierda es esto? Cómo se atreve a hablarme a mi así? Le pedí amistad y de pronto me trataba como a una vecina del barrio que se encontró casualmente en la verdulería. Se me ocurren de pronto muchas malas palabras que sería capaz de dedicarle, incluso hoy. 

Ni con desconocidos entablo conversaciones tan banales. Me respondía con dos o tres palabras mientras yo hacía un esfuerzo desesperado por sacar temas y que no se aburra, que no se vaya. "Já, quien iba a decir que ese hombre que te quería tanto estaría usando su peor careta con vos". Le pregunto por sus estudios, y me dice que perdió el año en la facultad. Me resultó extraño que alguien como él, tan intelectual y con buenos promedios, perdiera el año. Decido cambiar de tema porque no iba a ningún lado, le cuento sobre mi vida, que trabajo y estudio y poco le importa porque de pronto me habla de su novia. "Ha venido a vivir al lado de mi casa, y follamos". Cuando lo leo, me quedo intentando entender que buscaba. Parece que me la echa en cara, como si esperara ofenderme ¿quisiera lastimarme?. Elegí el mejor camino evidentemente porque al responderle fingí que no me importaba en lo absoluto. Apuesto a que esa Mai, que sufrió un año y medio sólo para tener la charla más sosa y estúpida del planeta, no iba a darle el gusto. Si él usa una máscara, yo también. Estoy completamente indignada, aún 10 años de esto. 

Le pregunto por los padres, y me responde de nuevo con un par de palabras. Habla mal de su madre, y no puedo evitar recordarle que no tiene sentido odiarla, pero responde "ahora vengo". Nunca más volvió. Otra ironía de la vida: no tuve tiempo ni para desearle feliz cumpleaños ese día. Un año de silencio se escurre entre las manos y le envio un mensaje deseándole feliz cumpleaños, como si fuese a enmendar todo el daño hecho. Luego le hablo en el año 2013, sabiendo que si no le enviaba un mensaje, me arrepentiría. Le cuento que estoy en Madrid, que si lo desea, podríamos juntarnos a tomar un café. Supuse que se animaría a recordar que apenas 2 años antes planeábamos encontrarnos, deseábamos abrazarnos. Nunca imaginé que se atreviera a negarse conocerme. Nunca pensé que el rechazo pudiese doler tanto, nunca vi venir ese momento, esa realización de que ya no había nadie a quien despedir, sólo quedábamos Madrid y yo, deambulando en soledad. 


CONTINUARÁ...

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Siempre he dado lo mejor de mí. En cada relación, en cada vínculo, a cada paso que di. Siempre cuide de los míos, siempre estuve ahí, día y ...