29 de enero de 2018

Call it (what you want)

A veces, cuando la noche cae, cuando no estoy entre sus brazos, siento esta comezón, que se parece mucho a lo que sentía cuando la inseguridad o, mayormente, la ansiedad golpeaban en mi cabeza como martillero sin martillo. De a momentos me cuesta mucho recordarme que esa ya no soy yo, no con él. Cierro los ojos, y hago un esfuerzo por perder mis miedos en la oscuridad y encontrarme sola cuando abra los ojos y la luz lo alumbre todo. Es muy sencillo volver a momentos, personas y recuerdos de sensaciones que no necesariamente te hacen bien, siempre es más fácil volver que soltar. Será que los mil errores que cometí siempre van a cobrarme no aprender del todo de ellos, pero las personas que solían estar en mi vida se llevaron todo de quien solía ser, me quitaron mi lugar y destrozaron todo lo remanente era. Pero gracias a ello construí este nuevo espacio, donde aprendí a sonreír como si nunca me hubiesen lastimado, a confiar en quienes lo merezcan, y querer a todo aquel que me quiera, aceptando que cada uno hace un esfuerzo por querer como puede. Se que mucha gente habló mal de mi, quisieron librar una guerra que nunca quise pelear ni mucho menos ganar, pero me ocupé de quemar los puentes, cerrar las puertas y esperar a que las ventanas soportaran el temporal. Me aislé para poder sobrevivir, y finalmente, después de mucho tiempo logro abrir nuevamente el corazón no sólo al amor, sino también a mi familia y amigos, a quienes aparté para no salpicarlos con toda esa sangre derramada, con todas esas dagas que lanzaba el fuego enemigo. Pero todos esos miedos, toda esa ansiedad rebelde y potencial se desvanece cuando recuerdo dónde estoy. Con quién. Alan se convirtió rápidamente en la persona que busqué (erróneamente) durante mucho tiempo en otras personas...apareció para darle un vuelco a mi forma de ver todo...ahora siento que estoy en perspectiva, y en sus besos y abrazos encuentro la paz que muchas otras personas me robaron durante el último año. Solía exhibir todo lo que me pasaba en las redes sociales, como si eso fuese una prueba irrefutable de mi felicidad...pero a veces tener a todo el mundo juzgando lo que hacés y con quien sólo sabe vaciarte. Intento ser feliz en el momento, y llenarme de cada segundo, sabiendo que no va a repetirse. Será que me gusta que no alardee de sus propias victorias cuando descubre un costado impensado de quien soy, él simplemente disfruta de darme y sacarme sonrisas. Quisiera poder alardear de que es mío, pero no quiero exponerlo, su amor se convirtió en algo preciado, algo que estoy empeñada en cuidar no sólo de mí, sino de todo aquel que quiera lastimarlo. A su lado descubro cuan hermoso es querer a alguien y cuidarse mutuamente, sabiendo lo valioso que es tenerse. Cada vez que me llena la cara de besos haciéndome cosquillas en el proceso, se (puedo sentirlo hasta en mis entrañas) que sin importar cuantas cosas haga bien este año, abrirle mi corazón a él, fue lo mejor que me pudo haber pasado.


Feliz cumpleaños al culpable de estas sonrisas. 

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