9 de noviembre de 2017

(Your) perfect crime

Es tan frío que me congela los huesos, y por momentos siento que ya no lo conozco, como si su cabeza se hubiese comido a su corazón. E stan frío que se me hace un nudo en el estómago y no puedo comer. Llevo tres días intentando comer, tres días intentando estar bien y fallando en cada puto intento. No puedo pensar claro porque él me nubla el buen juicio, y siempre termino dejando que mis sentimientos ocupen más lugar e importancia.  Es tan frío que puedo ver que hay más cosas de las que deja ver y no entiendo como alguien puede pasar de tratarte bien y cuidarte, a romperte sin medir sus palabras. Ya no se ni donde estamos, si es que nos estamos alejando o si ya nos dejamos, es como si estuviese en un limbo, y no puedo soportarlo. Supongo que siempre supo cómo llegar a mí, siempre sabe como calarme lo suficiente como para no poder ver más allá de lo que hace o dice. 
Me pedis que te de tiempo y accedo, pero cuando te vas no puedo evitar sentir inseguridad. Te pido que nos veamos y nunca podes, nos peleamos y todo parece irse a la mierda con una facilidad que no puedo manejar. Estoy acostumbrada a que las cosas sucedan con un orden de prelación, pero con vos todo es incertidumbre y volatilidad. Seamos amigos, si no queres besarme ni abrazarme, te digo. Seamos algo, porque no puedo no tenerte, no puedo perderte de nuevo. Pero tampoco queres eso. Empiezo a enloquecer en este espacio que no es mío, en este espacio en el que no quepo. Quiero ser la persona que te hace feliz, quiero besarte, abrazarte, tocarte, ser tu amiga pero también tu amante. No me importa que título quiera darle, pero él esta tan enojado que no puede ver más allá de las discusiones, que siempre son por lo mismo: mis ganas de verlo. Y de pronto me convierto en esta gran enemiga, como antes, como cuando generábamos guerras sin sentido y jugábamos a lastimarnos porque sí. Mis palabras se convierten en municiones y salen de mi boca sin que pueda evitarlo, porque exploto después de mucho silencio, exploto porque muchas veces no hablo para que justamente no te enojes, y espero a ver si va a atacarme, espero a ver si por fin elige quererme más allá de todos mis desastres, de todas mis inseguridades, de mi inexperiencia, pero él dispara, y me da en el corazón. Y de pronto todo se vuelve una escena sangrienta, una escena tan poco nuestra que me duele. 
No quiero lastimarte, no quiero hacerte mal, si tan solo vieras cuanto necesito hacerte bien. Pero él dice que no hay forma de volver atrás, no hay forma de deshacer lo que se hizo, como si después de todo lo que vivimos no supiese perdonar. Perdoname, le digo, por no poder controlar esto, por quererte y no saber como hacerlo, perdoname por hacer problema por tonterías que no valen la pena, perdoname por no poder ser ni actuar siempre como esperas, perdoname por cometer errores, perdón por no callarme cuando necesito ser sincera con vos, perdoname por enamorarme de vos aún sabiendo que vos no querías tener nada, perdoname por quererte, así, de una forma en que sé, nadie más te puede querer. Y sin darme cuenta se que estoy rogando, rogando por un poco de su cariño, porque le importe, porque me lea, porque me escuche, porque me acepte así, porque me elija como nunca pudo hacerlo. Pero acá estoy, sintiéndome como una loca, sintiendo que es mi culpa, sintiendo que no merezco ni su respeto ni sus buenos modales, y me quiebro...lloro, y no se que hacer conmigo porque en el fondo se que sí merezco un hombre que me quiera bien, y lloro de nuevo, porque él nunca quiere ser ese hombre. 
Supongo que siempre voy a ser su crimen perfecto, siempre voy a pedirle que se quede, siempre voy a quererlo incondicionalmente, siempre voy a enamorarme de él como si fuese alguien nuevo en mi vida, siempre voy a ver en él algo especial que no veo en nadie más y todo eso, sin importar que él siempre elija no elegirme, sin importar que nunca pueda verme más allá de todas mis imperfecciones. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preview (of a disaster)

Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...