Le dije a todo el mundo que estabas conmigo, que eras la persona que conocía todo de mí y que por eso, eras hermoso a mi mirar. Decía tu nombre y una sonrisa se abría paso en mi cara, casi de forma inevitable, casi tan placentera como peligrosa. Pero supongo que me perdí en el sentimiento, me perdí mientras caía y me enamoraba de vos, me perdí cuando escuché tu corazón latir bajo la palma de mi mano. Y tenías razón cuando decías que no aprendí lo suficiente, porque estuve mucho tiempo sola y olvide cómo es que se quería así, pero ahora que no estás, me cuesta no estar entre tus brazos.
Se que no estabas enamorado de mí, y se también que lo que tenemos tampoco pasa por la lujuria, se que había algo más, algo intermedio, en un limbo entre el amor y la simple necesidad de la compañía. Pero no puedo dejar de pensar en cómo la luz tenue de la mañana se refleja en tu cara dormida. No puedo dejar de imaginarte parado al costado de la cama vistiéndote y yo luchando mentalmente porque podría quedarme mirándote así más tiempo del que tenemos, porque nunca pasa por tu cuerpo, pasa por el placer de compartir un momento con alguien que queres. Supongo que lo que me duele es recordar todo lo que se perdió después de esa noche, en la emoción por tenerlo todo. Debería haber aprendido, pero quién me puede explicar cómo es que veo tanto en vos, cómo es que todo lo demás queda opacado. E intento convivir con la idea de que eso no va a repetirse, pero lo revivo en mi cabeza sólo para no perderte más de lo que ya lo hice, sólo para no soltarte aunque siempre me pidas que lo haga. Nunca vas a ver cuan hermoso sos si mis ojos tienen que juzgarte, nunca vas a saber lo que se siente quererte lo mucho que te quiero. No me importa si le parece que soy una loca por querer así, me da igual si le cuenta a todo el mundo todo lo malo que soy para él...porque yo sólo quiero hablar de lo bien que me hace, sin importar cuantas cicatrices ya lleven su nombre.
Estoy aterrada, porque fueron tantos años, de enamorarme de la misma persona, y que todo concluya así me llena de pena. Intento aminorar las represalias de mi cabeza, las consecuencias de querer a alguien que me quiere pero no quiere estar conmigo. Y quisiera emborracharme, para al menos aliviar todo lo que le duele a mi corazón, pero supongo que no estaba en la lista de recomendaciones que me duela el corazón después de una cirugía como la que tuve. Asi que intento aplacar mi claridad con una pastilla, como antes, como cuando todo me superaba y no podía hacer nada sin estar triste. Y empiezo a temer que nadie pueda quererme así, como él...porque aunque mi cuerpo es lo más cercano a lo que quería, tampoco parece alcanzar. Siempre va a haber alguien mejor, siempre voy a tener un defecto de personalidad que pese más que todo lo demás. Y yo ya no quiero luchar contra la idea de que siempre voy a ser la mujer a la que recurre en momentos de crisis, la amiga incondicional que nunca llega a ser más que eso, la mujer sin nada que observar o admirar. A veces no puedo evitar mirarme y pensar en si es que no hay nada que mirar, si no hay nada lindo que decir sobre mí. Porque para él siempre voy a ser difícil de amar, y un poco más fácil de dejar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario