Quiero escribir todo lo que tengo en la cabeza, escurrirlo. Es la única forma en que todo esto puede parar de asfixiarme con palabras que no puedo decir en voz alta. Me dicen que tengo que quedarme callada, porque así es como funciona esto, así es como puedo conservar mi trabajo. Callada, tranquila, sumisa, cumplidora. Asfixiada. Y no se cómo hacer para soportar este comportamiento que es tan poco mío, al que nunca pensé que podría prestarme. Pensé que había aprendido a aislarme de las cosas malas, de esas personas que sólo quieren llegar a mí para lastimarme, pero no parezco entrar en razón. Me siento atada a un trabajo que muchos quisieran tener, un trabajo que funcional-mente amo, pero que sólo me trajo mucha miseria. El problema nunca fue el trabajo, sino el ambiente, las personas. Y no, no cualquier tipo de personas, sino más bien malas personas, consumidas por el poder, obnubiladas por esta competencia invisible que se da entre ascensos y contactos que esencialmente tenes que tener para que no te aplasten, para que no termines recurriendo a medidas extremas. Supongo que esa soy yo, todavía cargando con cicatrices de tres años de acoso laboral por un hombre que me lleva 30 años de edad y de trayectoria, teniendo que verlo todos los días y convivir con la peor escoria que me pude haber cruzado. Y ahora, como si no fuera poco, me acosa una mujer, con más poder que ese hombre. Una mujer frustrada, frígida, que toma todo lo que hago como un desafío para demostrarme que ella puede aplastarme cuando le da la gana. Y cada paso que doy, ella lo controla. ¿Qué digo? ella fue la que mandaba a ese mísero hombre a acosarme en reiteradas oportunidades. Las cosas cambiaron, es verdad, ahora ya ni siquiera tiene el decoro de usar a intermediarios, ahora simplemente pone la espada de poder sobre mi cuello, y amenaza con consecuencias que no podría evitar ni aunque quisiera. Pienso en denunciarla, en hacerla mierda en los medios, escracharla y que la sociedad se encargue de degollarla, pero todos me dicen que me calle, que nunca podría ganarle a una serpiente como ella, con ese porte, con tanta malicia bajo su piel. Va a comerte comerte como si fueras el mejor buffet, dicen. Y pienso que quizás lo mejor que puede hacer es hacerme sangrar, quizás debería dejar de luchar, dejar que el sistema devore todo lo que quede adentro mío. Quizás algunas personas no pueden frenar sus acciones hasta que lo único que vean correr es sangre, mi sangre, al borde de sus pies.
8 de noviembre de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
The dark side
Siempre he dado lo mejor de mí. En cada relación, en cada vínculo, a cada paso que di. Siempre cuide de los míos, siempre estuve ahí, día y ...
-
Humillada. Así me siento, con una culpa que me mata cada pensamiento sano y cuerdo que permanece en mi cabeza. No encuentro la manera de no ...
-
La comida se abusa de mi cabeza, la tiene lo suficientemente controlada como para manejarla a su antojo. Deshacer(me) y hacer(me). La comida...
-
Siempre termino siendo la l o c a . No se cómo ni por qué pero en mi familia, en mi entorno, en mi vida termino siendo una completa extraña....
-
No se como explicar lo que siento. Creo ya no siento más y eso sólo me genera dolor. Como siempre. Estoy rota y no encuentro 'la gotita...
-
Me odio con tanta impotencia que me doy miedo. Estoy tan sola que mi mente empieza a imaginar que está acompañada sólo por ana y mía, intent...
No hay comentarios:
Publicar un comentario