4 de noviembre de 2017

On my own

Quiero alejarme, pero esta vez no de mí, sino de todo lo demás. Supongo que en los meses en que estuve desaparecida, buscándome, fue cuando encontré mi camino. Y no quiero romperme, como solía hacerlo, de formas en que era imposible unir los pedazos. Quiero estar bien, conmigo y con mi entorno, aunque sólo involucre a menos de diez personas. Porque fue cuando estuve más conmigo que con el resto que pude descubrir partes de mí que pensé que nunca iba a volver a ver.  Fue cuando comprendí que la vida es este compilado de oportunidades infinitas que tenemos que darnos. Que si nos equivocamos, lo importante es no abandonar la lucha. Lo importante, es intentar, incansablemente, y jugársela, por uno, por lo que a uno le hace bien. 
Muchos meses el celular permaneció en silencio, sin llamadas, sin mensajes de nadie, y aunque al principio dolió, después entendí que la vida no pasa por esas estupideces. Cuando colapsas te das cuenta de que la vida es más que una red social, más que un "me gusta" en una foto, más que la aprobación de lo que sos o cómo te vestis. Y si, también soy mejor que andar viendo cómo otros viven su vida sin mí como si nunca hubiese existido, soy más que las palabras de otros fingiendo que no les duele haberme perdido. No quiero dejar que un mundo hecho de vacío afecte mi vida, no quiero darle peso si no me suma de alguna forma. 
Supongo que sólo quiero volver a sentirme completa dentro de mi cuerpo, dentro de mi cabeza. Porque la inestabilidad siempre está a un paso de distancia si todo lo que sos depende de otros. Y a veces me cuesta, a veces me acostumbro tanto a controlarlo todo, que no puedo aceptar que hay cosas que no dependen de mí, hay rechazos que uno tiene que aceptar y seguir adelante. Porque muchas veces me aferré a personas que me dijeron de la forma más sana que conocen que no me quieren en sus vidas, y yo insisto, porque si bien no es algo malo, que elijan no elegirme, no puedo evitar sentirlo como una estaca en mi corazón. Algunas veces no puedo evitar resumir todo a que las flores no pueden evitar convertirse en rosas con espinas, y después de una tormenta, cuando la sudestada de sentimientos y emociones amenaza con no dejar nada a su paso, no puedo hacer otra cosa que tapiar las ventanas y esperar a que el fuego caliente todo el frío que parece inundar la casa. 
No quiero volver a perderme. Soy demasiado importante en mi vida como para soltarme la mano. Voy a quedarme conmigo, porque por primera vez me tengo, por primera vez no me rechazo. Y eso, es más importante que lo que otros decidan hacer, si vienen o si van, si se quedan o me dejan ir. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preview (of a disaster)

Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...