Esta es una de esas noche, de esas que te irritan, que te hacen pensar en todas esas cosas que normalmente evitas. Pero supongo que después de escribir esto voy a sentir alivio, eso me digo siempre cuando estoy lo suficientemente jodida como para no poder decir en voz alta lo que pasa, sin escribirlo antes.
Nunca nadie va a amarlo como yo lo hice. Nadie. Y si me preguntan por qué, la respuesta es simple: nunca le mentí ni lo engañé, nunca fui falsa o hipócrita, nunca fui egoísta ni puse a nadie por encima suyo, siempre compartí mi corazón (algo que no todas las mujeres hacen justamente para no salir lastimadas). Me pediste tiempo, ¿tiempo para qué? te pregunté. Estoy cansada de tus confusiones e incluso de esas decisiones que tomas sin pensar en cuanto daño me haces.
Muchas veces me tuviste pensando que a pesar de ser vos el que se alejó de mí, tendría que haber ido hasta tu puerta y decirte que todo esto podía ser distinto, pero me aterraba estar equivocada. Me aterraba saber que si era sincera con vos, si te decía cuan insegura me sentía con toda la inestabilidad emocional que me proporcionabas, no iba a alcanzar. Sabía que en el fondo todo era un juego, que si me ofrecía con facilidad ibas a volverme una más y yo quería ser la única, quería ser la persona a la que eligieras, la única a la que quisieras.
No quiero escucharte decir que me extrañas, que sigo en tu cabeza o todavía mejor, en tu corazón, porque fuimos todo eso que el mundo quiere en una relación y lo arruinaste sólo porque no tenes lo que hay que tener para arriesgarte y sentir la vida fuera de lo convencional, de lo rutinario. Espero que ahora me sientas, en todo el cuerpo, espero que te aceche el fantasma de la que solía ser por vos, espero que me veas en la cara de esas mujeres con las que te encamas e incluso de aquellas que sólo te atreves a mirar, espero que te quedes despierto hasta tarde pensando en cuanto me jodiste, en cuanto te arrepentis de ser tan poco hombre con alguien que siempre quiso lo mejor para vos.
¿Qué haces corriendo hacia mí, otra vez? ¿de qué queres esconderte? ¿es que acaso ella no te da lo que necesitas para sobrevivir a la noche? ¿es que nunca es suficiente para vos?. La querías a ella, ahora la tenes. Venís cuando ya todo está roto, puede verse que empezas a tener segundas opiniones respecto de si fue la mejor elección. No, no voy a estar en el medio tuyo y de ella, en el medio de tus buenos y malos momentos, porque en el fondo perdiste toda posibilidad conmigo. Ahora, y siempre y cuando no estes conmigo, vas a sentirte solo.
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