21 de mayo de 2017

Hell on earth

"¿Cómo estas?" me pregunta, y no se cómo resumir todo en palabras porque se que nunca van a llegar a explicar con suma claridad lo que sea que pasa dentro mío. Y su pregunta me hace preguntarme si realmente quiere saber la respuesta o si en este tiempo que no nos hablamos se convirtió en otra de las tantas personas que en realidad espera una respuesta tan simple como "bien". Esperé tanto tiempo porque esta pregunta saliera de su boca que ahora que esta aca, ahora que tengo que formular una respuesta, no se muy bien cual debería elegir. Porque ya no quiero que sepas todo de mí, ya no quiero que nadie lo sepa. No quiero lastimar a nadie con mis verdades, ni quiero que me reprochen la forma en que les hago sentir cuando soy sincera. 
Quiero pedir perdón porque no hayas llegado a ver lo último que quedaba de la persona que conocías, pero se que tardé mucho en deshacerme hasta llegar a ser cenizas, o al menos lo suficiente como para que no quede nada de mí y empezar desde cero a construir esta nueva personalidad un poco más fría y sí, también un poco más resistente. O eso me digo. Quizás sea que llegaste tarde, quizás sea que nunca deberíamos habernos vuelto tan indispensables el uno para el otro. A veces creo que ni la que soy ahora alcanza para soportar algunas cosas que duelen tanto que las siento calarme bien profundo. 
Ayer por ejemplo salí de la facultad, colapsada por la rutina o todas esas cosas que no puedo contarte, prendo el celular y me entra una llamada de mi papá a quien, cuando preguntó lo mismo que vos, no supe que decirle más que "estoy cansada" y dejar que el silencio consumiera todas las conjeturas que estuviera haciendo. Creo que, así como vos lo supones, mis papás empiezan a ver que estoy de muchas formas en las cuales no está incluida ese maldito y convencional "bien" que me encantaría poder darles. Me encantaría ser todo lo que todos esperan de mí, pero estoy cansada de estar triste, estoy cansada de estar enojada, y como no se explicarlo, prefiero no decirlo. Quizás sólo sea que tengas razón y sea una persona demasiado cargada emocionalmente como para permanecer al lado mío sin cansarte o creer que algo está mal en mí.  
Estoy acá, no se si alguien puede verme, si vos podes hacerlo, pero estuve esperando tanto tiempo por esto, y ahora siento que no me llena, no como solía hacerlo. Tanto tiempo gritando tu nombre, preguntándome si ibas a escucharme, si ibas a acudir en mi ayuda, y ahora parece que ese momento está perdido, junto con muchas cosas que quería y ahora parecen inconcebibles. Quisiera poder  al menos pedirte que me abraces, que me digas que estoy acá, pero no soy capaz siquiera de decirte cómo estoy. Termino dándote mi parte convencional, mi sonrisa social, te doy ese "bien" que no dice nada, esa que reciben las personas que no me conocen, sabiendo que en el fondo es lo único que necesitas de mí, sabiendo que es lo único que puedo darte sin que sientas que es insoportable permanecer cerca. 
Un día como hoy te hubiese necesitado, pero ahora me basto conmigo misma, ahora al menos, si me hundo, no vas a enterarte y como consecuencia, no voy a llevarte conmigo a la boca del infierno, donde a veces me voy. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preview (of a disaster)

Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...