Le pedí que no juegue, que no se atreva a jugar con mi corazón como si fuese un mero objeto obstaculizando el propósito que tiene. Y se que voy a terminar rompiéndome, por él, por alguien más o a causa de mi peor enemigo, mi cabeza. Siempre es así. Hoy me dijo que a veces puedo ser cálida como un café caliente en pleno invierno y de la nada volverme fría, como nevada en pleno primavera, cuando no estás preparado para afrontar el mal tiempo. Tiene razón, pero no lo puedo controlar, es como si esta parte mía, que todavía no logra sanar, sólo pudiese defenderse ante ataques inexistentes. Funciona casi de forma preventiva y autómata, para que nadie más pueda tener el control para hacerme añicos de forma impune. Es ahí cuando pensé que iba a tragarme los pensamientos, cuando decido serle sincera, como si fuese un momento de desgarro verbal, y le pido que intente al menos tratarme como si valiera el esfuerzo, como si fuese suficiente, y que si en caso de no poder hacerlo se hiciera a un lado. Me pidió perdón, fascinado con el grado de sinceridad que lejos de tomarlo por desprevenido, lo hizo reaccionar. Desarrolle un caracter que no tenía la última vez que nos vimos, y eso le resulta extraño comparado con la Maite medio sumisa y silenciosa que antes me comía por dentro. Asi que accedió, por curiosidad o interés genuino, "voy a quedarme, puedo con tus condiciones" dijo. Y creo que en ese momento sentí que está bien, lo que sea que tenemos, que por más de que no sea la relación vainilla convencional, me resulta tranquilizador tenerlo de vuelta.
Quizás lo que me inquieta es pensar en cuanto quisiera poder explicarle a alguien, aunque sea cuanto miedo tengo al miedo mismo, que te paraliza y no te deja actuar o disfrutar de las cosas que sabes que pueden hacerte feliz. Quiero estar con él, acá, ahora, en la cama, en el auto, abrazados, de la mano, entre beso y beso, entre risas y sonrisas cómplices, porque hace tanto tiempo que no compartía estas cosas con alguien que realmente quiera estar conmigo, que ahora que llegó él, no quiero que se termine.
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