¿Todavía tenemos tiempo? ¿O acaso todo lo que nos queda es la nada misma?. Ya no se en donde estamos, si es que estamos en algún lugar. A veces te siento tan mío, y otras veces, me preguntan qué somos y no sé que responder. No somos amigos, de eso estoy segura. No es que no seamos nada tampoco, lo se porque te conozco lo suficientemente bien como para poder leerte la mirada, como para ver tus palabras venir antes de que las digas, como un deja vu. Es que de vez en cuando me resulta muy difícil entenderte y termino contándole a otras personas las cosas que haces o decis en un falso intento para poder descifrarte, para no perderme en el ritmo, para no perderte a vos.
Ni siquiera podes ver cuan débil me volves, cuanto llegas a mí. Y supongo que tuve que llegar hasta acá, hasta este límite para darme cuenta de cuanto necesito que estes en mi vida, porque si tu amor me vuelve débil, es un riesgo que estoy dispuesta a correr, es algo que estoy dispuesta a sentir aunque signifique coquetear con todos esos miedos que uno dice no sentir cuando se quiere a alguien. Porque cuando queres, te volves inseguro. Querer a alguien enserio es saber que siempre hay una mínima posibilidad de perderlo. Y tengo miedo porque no quiero estropearlo, porque de hecho, no quiero que nada ni nadie lo haga por mí tampoco.
Espero que sepas que no quiero dejarte ir, que quiero ser tu salvavidas si es lo que necesitas ahora, y se que es difícil tomar un gran bocado de aire y tirarte al mar cuando todos tus instintos te dicen que no lo hagas, pero quisiera que pudieras ver que no tenes que lidiar con todo solo, que a veces está bien pedir ayuda, que a veces la soledad es cuestión de elección. No se si es mucho pedir que no te des por vencido, porque los espejos que reflejan la realidad pueden engañarte y los días pueden volverse humo con facilidad. Todo puede volverse un infierno sin salida de emergencia, pero tenes que saber que mejores días van a venir, y todo el dolor te va a parecer insignificante y sin sentido cuando mires hacia atrás.
A decir verdad, no se si es el momento, si está bien o mal, si es lo que otros esperan que diga o no, si vas a enojarte por ser un poco atropellada e intensa, pero espero que me dejes quererte...espero que sepas que mis brazos siempre van a ser un refugio para tu corazón, aún cuando esté cansado o agobiado. Es que dicen que, a veces, el paraíso está a un corazón roto de distancia.
Ni siquiera podes ver cuan débil me volves, cuanto llegas a mí. Y supongo que tuve que llegar hasta acá, hasta este límite para darme cuenta de cuanto necesito que estes en mi vida, porque si tu amor me vuelve débil, es un riesgo que estoy dispuesta a correr, es algo que estoy dispuesta a sentir aunque signifique coquetear con todos esos miedos que uno dice no sentir cuando se quiere a alguien. Porque cuando queres, te volves inseguro. Querer a alguien enserio es saber que siempre hay una mínima posibilidad de perderlo. Y tengo miedo porque no quiero estropearlo, porque de hecho, no quiero que nada ni nadie lo haga por mí tampoco.
Espero que sepas que no quiero dejarte ir, que quiero ser tu salvavidas si es lo que necesitas ahora, y se que es difícil tomar un gran bocado de aire y tirarte al mar cuando todos tus instintos te dicen que no lo hagas, pero quisiera que pudieras ver que no tenes que lidiar con todo solo, que a veces está bien pedir ayuda, que a veces la soledad es cuestión de elección. No se si es mucho pedir que no te des por vencido, porque los espejos que reflejan la realidad pueden engañarte y los días pueden volverse humo con facilidad. Todo puede volverse un infierno sin salida de emergencia, pero tenes que saber que mejores días van a venir, y todo el dolor te va a parecer insignificante y sin sentido cuando mires hacia atrás.
A decir verdad, no se si es el momento, si está bien o mal, si es lo que otros esperan que diga o no, si vas a enojarte por ser un poco atropellada e intensa, pero espero que me dejes quererte...espero que sepas que mis brazos siempre van a ser un refugio para tu corazón, aún cuando esté cansado o agobiado. Es que dicen que, a veces, el paraíso está a un corazón roto de distancia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario