5 de febrero de 2017

The last one (for you) V

"...Nunca estuve así por nadie, y supongo que era entendible, yo no te conocía, no tanto como me hacía pensar. En enero ví como saciabas tus dolores del corazón con alcohol, de fiesta en fiesta, y lo entendí, porque francamente yo hubiese hecho lo mismo. Pero en parte también somos distintos, porque yo si estoy hecha mierda suelo aislarme, pero vos no, vos seguís, y creeme que te aplaudo por poder hacerlo. Pero ahí estaba yo en enero, entre tus rechazos, mis inseguridades, todo el dolor y los miedos que ponía abajo de la cama sólo para no tener que mirarlos a los ojos.
En fin, a veces me enojaba con vos porque al no querer mirarme a los ojos, casi que elegías no escuchar lo que tenía para contarte. Después supe que en realidad nunca fue una posibilidad. Yo estaba tan hipnotizada por lo que conocía de vos, que me olvidé de todo lo que yo no veía, de esa parte de la que me privaste. Y entre tantas cosas que me pasaban, estabas vos. Mi corazón sólo soportó lo que podía. Quedate tranquilo que soy consciente de que mi corazón estaba roto desde mucho antes de que vos llegaras a mi vida, pero no voy a negarte que lo que pasó con vos, sólo hizo que todo fuera más difícil. En enero, hablamos mucho, y nos peleamos también. Siempre por lo mismo, vos querías saber que me pasaba, y yo no sabía cómo carajo contarte, porque a veces hacías comentarios que me hacían creer que no ibas a entenderlo y me acobardaba. 
Para febrero, yo volví determinada al médico laboral y les dije que quería volver, que yo no iba a irme de donde trabajo, no iba a correr como si yo fuese la culpable cuando era la víctima de un tipo de cincuenta años, con trayectoria de 30 y varios antecedentes de haber hecho abuso de poder. No iba a darle el gusto, aún cuando era la opción más sana para mí. No me parecía justo. Una junta médica me vio, y les conté todo, todas las personas que lo cubrieron, los que lo apoyaron para que hicieras las cosas que hacía, y a mí me temblaban las manos pero mis ideas estaban organizadas asi que hablaba con convicción, tuve tres meses que invertí en pensar que hacer. Me recomendaron hacerle una denuncia penal, pero si hacía eso me advirtieron que tendría que irme de mi lugar de trabajo, pero como te dije, no sentí que fuese lo correcto. Así que previo a que el gremio lo visitara y le advirtiera que no podía acercarse a mí porque sino le iban a caer con todo, volví. 
No fue fácil, ese primer día estaba hablando con vos, y justo se subió un tipo que era igual a él y se me paró el corazón. Pensé en bajarme del colectivo, y volver a mi departamento, que de pronto se había convertido en mi bunker de guerra. Pero cerré los ojos y me convencí de que yo podía. Aunque no lo supieras, para mí hablar con vos era una gran distracción, por eso estaba siempre ahí. Quizás ese fue el problema, estar tan disponible, tan pendiente de qué hacías cuando decías que no querías hacer nada conmigo. Ufs, lo leo y suena duro y...triste. No fue mi mejor faceta, lo admito. Generalmente los hombres me siguen a mí y yo juego a difícil de agarrar, pero con vos...no podía. Debe ser que te necesitaba. TE NECESITABA en silencio, con te quiero's que nunca dije, con besos que nunca te dí, con abrazos que nunca quisiste darme, con sonrisas en la cama, con el corazón en la mano. 
No era tu culpa. Tampoco mía. Sólo somos responsables de las cosas que elegimos hacer y esas que preferimos postergar con la ilusión de cumplirlas un día, con la excusa de hacerlo después, aunque el después nunca llegó. A veces la vida es el presente. Pero empiezo a pensar que vos nunca fuiste para mí, y quizás yo tampoco era para vos, quizás solo nos necesitábamos en formas en que nadie más podría entender. Y te quería, tanto...pero quizás si no hubieses sabido cuanto te quería no hubieses dicho cuan toxica soy, o que odias que escriba porque entonces puedo ser sincera sobre vos, o que a mí no me importabas. Puede que siempre hayas tenido razón, puede que yo nunca te haya querido como vos esperabas que lo hiciera, porque creo que quizás vos esperabas que te quisiera menos de lo que lo hice. Creo que nos encontramos y nos hicimos bien. Pero después vos lograste superar en parte lo que te pasaba, empezaste a estar mejor, y yo seguía sumergida en un pozo del que nunca te pedí que me ayudes a salir. Y ahí, justo cuando más esperaba que te quedes...nos distanciamos.
Volví al trabajo y miré a los ojos a todos mis miedos, encarnados en un tipo de cara horrible, de cuerpo de viejo y personalidad psicópata, lo miré y le dije "es verdad que un día te permití tirarme abajo, pero nunca más". Y entonces, los ataques de pánico pararon, decidí que ya no necesitaba tomar pastillas para dormir, porque empecé a sentirme en paz conmigo misma. Y cuando todos esperaban que me derrumbe de nuevo, respiré hondo y me mantuve firme, no me volví a fallar. 
No creo que haga falta contarte todo lo que siguió entre los dos. Después de abril, con vos, todo fue cuesta abajo, y entonces el trabajo ya no me pesaba tanto, pero ver como te perdía...lentamente...fue de lo más doloroso. No me avergüenza admitirlo, porque todo lo que un día me haya hecho bien, es digno de reconocimiento. Se que nunca vas admitir las cosas en las que me mentiste, de las que te culpé, como cuando dijiste que no era la misma chica, como cuando dijiste que me plantabas por tus amigos, como cuando me decías que estabas bien sólo para no hablar conmigo, como cuando dijiste que me querías y me rechazabas al mismo tiempo. No hace falta...pasó tanto tiempo...y yo ya no quiero saber si era o no verdad o mentira, porque el pasado está allá atrás, tan atrás que ya ni siquiera puedo fingir que me duele, y lo se porque sí recuerdo como me dolías cuando las cosas no iban bien, en julio por ejemplo, me doliste tanto que lloré en un aeropuerto enfrente de mi mamá sin poder explicar por qué, porque en el fondo, sigo sin saber por qué me ponía tan mal. Creo que fue porque ese día pude ver que ya no había nada que pudiera hacer o decir...ese día supe que te había perdido hace un tiempo, sin notarlo, en silencio.
Ya no recuerdo nada de vos. Esos detalles que me gustaban tanto, como tu voz, o tu risa, o esa forma en que me sacabas una sonrisa aunque estuvieras diciendo algo sin sentido, algo que si lo dijera alguien más no me generaría nada. Porque vos eras vos. Aunque ya no lo recuerde, aunque quizás no signifique nada cuando lo leas, vos sos vos. 
Sólo quería que supieras la verdad, toda la verdad..que de tanto en tanto me pregunto...que de tanto en tanto te quiero como si vos me siguieras queriendo...que de tanto en tanto cierro los ojos y vuelvo a ese tiempo...que de tanto en tanto sueño que te acordas de mí, y sonreís."

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