El mundo estaba ardiendo, mi mundo lo estaba, y nadie podía salvarme más que él que me conocía, que veía a través de mí, pero la realidad demostraba que él no podía ver más allá de sí mismo. Nunca hubiese pensado que iba a necesitarlo como lo hacía, que iba a depender de alguien que no fuese yo para estar bien. Mil veces le dije "no quiero enamorarme de vos", no porque no quisiera en realidad, sino más bien porque fue muy cobarde de su parte hacerme quererlo, hacerme pensar en él, soñar con él, que se atreva a decir que nadie lo hizo sentir como yo sólo para romperme como a una promesa. Todo ese tiempo, creyendo que lo conocía, que podía prevenir el momento en que fuese a lastimarme porque nunca hubiese podido siquiera imaginar que fuese capaz de hacerlo. Es verdad que tampoco esperaba toparme con él en mi vida, no de esta forma, nunca pensé que iba a extrañar a alguien pero no, no esperaba que ese hombre que creí que me quería fuese capaz de hacerme sentir diminuta sólo para llevarse la razón. El mundo ardía y me descubrí llorando, pensando en cuantas locuras cometemos por imprudencia, y que por el mero deseo de conseguir algo tan lejano lo sacrifiquemos todo. Eso hice por él, puse todas mis cartas sobre la mesa porque no quería jugar, porque sólo quería rendirme y abrazarlo. El fuego lo consumía todo, pero yo seguía pensando que podía sobrevivir a los malos pronósticos, que él eventualmente iba a darse cuenta de cuan importante era para mí y con un poco de suerte, de cuan valiosa era para él aunque no pudiera verlo. No se en que momento pasó de hacerme tanto bien a dejarme tan dolida cuando sus palabras se convertían en balas y su boca en un arma. El mundo ardía, pero mi cama cada día se volvía un poco más fría por lo que me acurrucaba, en un extremo, abrazada a una almohada, esperando que un día su calor me alcanzara. Lo único que lograron sus manos fue quemar hasta los cimientos todo lo que compartíamos. Todos me advirtieron, me señalaron con el dedo cuando les dije que lo quería, a pesar de todas sus formas de rechazarme contundentemente. Lo único que podía ver era esa forma en que me sentía cuando me decía que nadie era como yo, que nadie lo conocía así. Lo cierto es que el hombre que conocí me hacía sentir confianza, como si todo fuese a estar bien, pero luego apareció esa persona que por cosas pequeñas me hacía sentir horrible, como si no lo valiera. Y yo le creía y me hundía porque estaba dispuesta a pasar por cualquiera de sus faces si al final de cada mal trago estaban sus brazos. Por eso, al principio pensé que era mi culpa, que lo merecía por presionarlo para que deseara algo que debía desear por motus propio. Con el tiempo, comprendí que la persona en la que se convirtió hizo desaparecer a quien tan ansiosamente estaba esperando, a quien quería. Es tan obvio si digo que si alguien realmente te quiere, es consecuente con sus acciones, pero lo único que él sabía hacer era alejarme para estar con alguien más y después volver, con los brazos huecos y el alma vacía, para decir que me quería y lo único que podía hacer yo era seguir queriéndolo, cada día un poco más, cada día un poco más dolida. Quizás tenían razón cuando decían que no éramos reales, quizás luché nueve meses por un corazón que no sentía nada por mí. Puede que en definitiva, aunque creas saberlo todo sobre alguien, al final, nadie realmente conozca a nadie.
14 de agosto de 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Preview (of a disaster)
Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...
-
Miro los ojos del azafato. Son celestes, un azul profundo, parecido al color del mar. Lo miro sabiendo que estoy blanca como el papel. ...
-
Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...
-
Los sueños con él se sienten reales, casi tanto que me despierto preguntándome si sucedieron o fueron producto de un deseo subconsciente que...
-
La comida se abusa de mi cabeza, la tiene lo suficientemente controlada como para manejarla a su antojo. Deshacer(me) y hacer(me). La comida...
-
Bueno, me borraron las entradas . ¿QUIEN PUTA FUE? No se. Pero no importa. Empezaremos de nuevo, les pido perdon a todos los que comentaron ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario