Sola. Así me sentí, durante varios días. Sola al punto de no poder compartir ninguno de mis pensamientos con nadie, ni conmigo misma. Dolía demasiado, y la única forma que conozco de no sentir es evadiendo. Pasé de estar muy arriba con mi humor a estar en un pozo, a sentir que rasgaba las paredes en un burdo intento de escalar y salir. Me puse tan ansiosa que me costaba dormir, otra vez. Empecé a llorar sólo por el miedo de perder el control de algo tan esencial como el descanso, ese que necesito para poder al menos estar, sin pretensiones. Puse mucho de mi cabeza en el trabajo y en la facultad, de nuevo, con la certeza de que si no lo hacía, iba a llorar ya no producto de la ansiedad, sino de la tristeza. De esa profunda tristeza que te asalta a mano armada cuando menos lo esperas. Le empecé a esconder hasta a mi psicólogo que no dormía, porque no quería darle demasiada importancia. Un día se me acercó "F" y me preguntó si estaba bien, no por mi ánimo porque me la paso hablando y ocultando abajo de cada palabra y risa un poco de mí, sino por mi cara de cansancio, de batería quemada. Le dije que no era nada, pero fue una llamada de atención. Cuando decido algo, es con determinación, y hace mucho tomé la decisión de no repetir viejas historias. Entonces le conté todo a mi psicólogo, lo solté todo, en forma de voz elevada y malas palabras, pero lo saqué. Todo junto. "Puede que el miedo de colapsar sea el mismo que te lleve a terminar haciéndolo", como siempre, en mi psicólogo dando el blanco, en mi punto débil. Supongo que sí, supongo que estos últimos meses fueron duros, no porque fueran malos o necesariamente dolorosos, sino porque me demostraron una faceta mía que no me gustó para nada, una que creía en todo al punto de la ceguera, que reprimía emociones sólo para explotar sin dejar víctimas, una que hubiese hecho cualquier cosa sin importar por otro que pasara conmigo, que se permitía sentirse menos porque alguien no me valoraba. Fue...difícil, por no decir más. Pero cuando lo solté, cuando lo dije todo, fue como sacarme un peso de encima. Fue descubrir que no colapse aún cuando esperaba que sucediera, seguía ahí. Sé que me equivoqué, que mi forma de actuar no fue la mejor, pero aprendí más sobre mí. Y cuando "F" se acercó a mí, hace unos días, me miró como si fuese otra persona, con los ojos bien abiertos, y cuando dijo "estas muy linda", después de un largo tiempo, sentí que alguien me veía. No por lo superficial, sino porque por dentro, me sentía brillar, y lo placentero, fue no haber sido la única en presenciarlo. Ya no estoy sola, o no me siento así. Ahora cada vez que miro a alguien, lo hago con la sensación de que al fin, pueden ver a través de mí.
17 de agosto de 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Preview (of a disaster)
Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...
-
Miro los ojos del azafato. Son celestes, un azul profundo, parecido al color del mar. Lo miro sabiendo que estoy blanca como el papel. ...
-
Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...
-
Los sueños con él se sienten reales, casi tanto que me despierto preguntándome si sucedieron o fueron producto de un deseo subconsciente que...
-
La comida se abusa de mi cabeza, la tiene lo suficientemente controlada como para manejarla a su antojo. Deshacer(me) y hacer(me). La comida...
-
Bueno, me borraron las entradas . ¿QUIEN PUTA FUE? No se. Pero no importa. Empezaremos de nuevo, les pido perdon a todos los que comentaron ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario