3 de julio de 2016

The end?

Crecimos en esta distancia. Parece que lo único que podemos hacer es meternos más y más adentro de la misma mierda. ¿Cómo salimos de acá? ¿cómo me corro de este lugar en que me coloqué? ¿cómo se hace para seguir adelante? ¿cómo hago para no hundirme con vos? ¿acaso esto es lo que esperabas? ¿será que este es el final de una historia sin principio?. Es verdad, las respuestas ya dan igual. Lo dije antes, y lo sostengo. El silencio ya no me consume, pero cada vez que lo dejo hacer ruido, se siente como si se llevara un pedazo de mí. Todo este tiempo supe, aunque me obligué a no darle importancia, que si uno es capaz de realizar elecciones sabiendo que van a lastimar a otra persona, a esa persona que se supone que queres, eso no puede ser amor. Esta separación, este tiempo, este espacio y este silencio deberían ser reveladores, pero lo único que demuestran es que ni siquiera le importa como para discutirlo, para luchar, claro, si es que le importaba como decía. Pero en cierto modo prefiero quedarme con mis dudas, a aceptar que se dio por vencido con tanta facilidad. Espero aunque diga que no lo hago, que diga algo, ruego que se le escape alguna palabra porque todo duele menos que este silencio. Es irónico pensar que un día fui esa persona a la que recurría cuando todo se iba al carajo, y ahora estoy en una montaña de polvo, destiñéndome como una pintura en el fondo del mar, lo que queda de mí, junto con el sabor de la confianza rota en mil pedazos. ¿Se puede arreglar algo una vez que está roto? ¿será que veríamos a través de las grietas? ¿será que nos morimos de miedo cuando llega el cambio, aunque sea todo lo que deseamos que pase? ¿sería diferente ahora que no somos los mismos?. La verdad es que no quiero irme, pero siento que no me deja opción. Miro a mi alrededor y sólo soy yo, hablando sola ahora que apagó el sonido de su voz. Creo que preferiría tener todos los huesos de mi cuerpo rotos con tal de no volverme una piedra, fría. Necesito sentir, lo que sea, pero sentir. No me importa saber que está equivocado, ni que crea que está en lo cierto, sólo quiero saber si va a luchar por lo que sea que quiere, o simplemente va a quedarse en silencio, consumiéndose. Y se que ya no debería importarme, pero es cierto que si tengo que irme, voy a hacerlo, aunque me duela, aunque tenga que arrancarme la piel para ya no tener que sentirlo deambulando en todos los rincones que me componen. Los dos nos merecemos lo que cosechamos, pero si puedo cambiar el rumbo, si puedo hacer que el mundo vuelva a tener sonido, voy a intentarlo, y si él no se anima a hacerlo, voy a jugármela...por mí. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preview (of a disaster)

Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...