1 de julio de 2016

Emptiness

Un mes y ya no siento esa ansiedad que me destruía por dentro. Tampoco me invade esa urgencia de hablarle por el simple hecho de compartir lo que sea que hubiese pasado en el día o de tener esas conversaciones profundas que hacían que nos necesitáramos un poco más. No estoy en estado de negación porque abrí los ojos y todo está claro como el agua. Ahora puedo ver a través de él aunque le joda y a mi me duela, aunque siga sin poder entenderlo. Ya ni siquiera siento ese enojo hirviente, ni esa tristeza desoladora. Ya no siento nada. A veces cuando me detengo, cuando reposo mi cuerpo en la cama, me pongo a pensar en que estará haciendo, que será de ese hombre que un día me llamó tanto la atención, del único ser humano en al menos cinco años al que le permití llegar hasta la corteza de mi alma. No sé como mierda sacar todas estas palabras que tengo atragantadas, pero tampoco se si le importará, ya no se si las palabras tienen ese poder que les otorgaba, no se si haría la diferencia decir "hola" o decir un simple "buenas noches" que no diga nada pero que hable por si solo. Ya no cuestiono qué fue lo que pasó ni cómo llegamos hasta acá. Ya no sueño con imposibles, ya no creo que sea posible abrazarlo y no deshacerme en mil moléculas al mismo tiempo. No creo que algún día vaya a mirarme a los ojos y sienta esa chispa encenderse adentro suyo, no creo que pueda decirme que sí aunque se muera por hacerlo, ya no le creo. Y supongo que asumir que todas las cosas que esperaba no van a cumplirse es lo más sano ahora que ya llevo medio año esperándolas, ahora que llevo estacada el suficiente tiempo como para necesitar a alguien que esté dispuesto a quererme. Es la única forma en que puedo aplastar mis expectativas, las que él no se animó a matar. ¿Que va a decir en mi funeral ahora que mató todo lo que nació dentro mío cuando lo dejé entrar en mi vida? ¿acaso no siente culpa por asesinar a alguien que por años estuvo para él? ¿si mató todo dentro mío, a donde se fue él? ¿a donde se van los sentimientos cuando un día te das cuenta de que ya no están más ahí?. Ya no me inquietan las respuestas. Supongo que en el momento en que uno pierde el miedo a perder, lo único que queda es esa completa indiferencia que te permite correr la vista. Ya no tengo miedo. Asi que, si todo va como lo planea, si ya no voy a ser más la chica que le dice siempre que sí, si va a dejar mis días, ¿que importa si lo hace silenciosamente o si su voz se mezcla con el bullicio y no logro escucharlo?.  Para mí, él solía ser un sueño perdido, pero ahora que lo pienso bien, creo que la única que va esfumándose en la lejanía de todos esos recuerdos que nunca llegaron ni podrán a ser, soy yo.  




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preview (of a disaster)

Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...