Medianoche. Estuve ahí, se que vos también. Podía ver tu cara, aunque la cubrieras con tu brazo o tus manos. Maldita tu manía y que me prives de este momento, de lo único que puedo tener de vos. Creo que podes sentir mi nerviosismo aunque no puedas tocarme. Me toco el pelo e intento no hacer contacto visual. No creo que lo notes, pero tengo miedo de que todo esto se vuelva en mi contra, que este sea el punto en el que no hay vuelta atrás. Me miras y sonreís, no puedo evitar hacerlo también porque esto es lo más cercano que puedo estar y tener a algo tuyo, esta es la cima del iceberg y ni siquiera lo se, sólo estoy en el momento, pensando que es al menos un paso adelante y no uno atrás. Soy como una grabadora, todo el tiempo guardando imágenes y memorias en mi cabeza. Supongo que es porque nada dura lo suficiente. Escucho tu voz y creo que te escucho reír, no se ni de que estábamos hablando y no es porque no me interese, es sólo que estoy disfrutando de algo que se que puede no repetirse. Creo que podría escucharte hablar de cualquier cosa y estar así por horas. Pierdo el sueño y gano esta ansiedad en las manos, me toco el pelo otra vez para llenar el vacío que me aborda cuando pienso en cuanto quisiera al menos acariciar tu cara y abrazarte sin pretender nada, sólo estar estática por un rato, rozando tu piel. Pasaron cuatro horas, pero me pongo verborrágica incluso en los momentos en que guardo silencio y vos también, hablo hasta con mis ojos, con mis gestos y expresiones. No hay nada que prefiera hacer aparte de esto. Y me doy cuenta de que es tarde, y se que tengo que dejarte ir, dejarte dormir, pero tengo un mal tiempo dándome cuenta de cuan preciados son momentos como esos. Supongo que por eso soñé con vos, porque guarde todos estos pedacitos de nuestras conversaciones y te recree a tu propia semejanza. Será por eso que la paso al tratando de convencerme de que fue real, de que vos lo fuiste. La única diferencia entre mi sueño y la realidad es que, por lo menos en mi sueño, estabas ahí, puedo recordarlo. Estabas ahí con tu frente apoyada en la mía, acariciándome con una mano el pelo y con otra, la mejilla. Pero cuando desperté, sólo pude sentirte olvidarme un poco más.
16 de junio de 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Preview (of a disaster)
Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...
-
Miro los ojos del azafato. Son celestes, un azul profundo, parecido al color del mar. Lo miro sabiendo que estoy blanca como el papel. ...
-
Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...
-
Los sueños con él se sienten reales, casi tanto que me despierto preguntándome si sucedieron o fueron producto de un deseo subconsciente que...
-
La comida se abusa de mi cabeza, la tiene lo suficientemente controlada como para manejarla a su antojo. Deshacer(me) y hacer(me). La comida...
-
Bueno, me borraron las entradas . ¿QUIEN PUTA FUE? No se. Pero no importa. Empezaremos de nuevo, les pido perdon a todos los que comentaron ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario