Se te olvido, debe ser eso. Olvidaste ese día en que me preguntaste por qué me costaba tanto decir que te quería, aunque ambos dos sabíamos que lo hacía. Quizás para vos era y sigue siendo fácil decirle a alguien que lo queres, pero para mí una cosa es sentir algo y otra muy distinta es sentirlo y hacérselo saber a esa persona. Decirlo, gritarlo, demostrarlo. El amor es eso que calla hasta que creció tanto adentro tuyo, que no podes ignorarlo. Recuerdo haberlo dicho, dije "te quiero" y resonó en todo mi cuerpo, como una novedad, floreció en forma de sonrisa en mi cara. Ojalá lo hubieses visto, todo un espectáculo. No fue porque quisiera hacerte sentir bien, para quedar bien. No soy así. Me cuesta confiar en las personas, pero pensé que quizás si me relajaba un poco y no pensaba tanto en eso, no ibas a lastimarme, sino todo lo contrario. Lo que yo tenía con vos era confianza, pura, hasta que simplemente dejó de ser así. Bueno, no fue simple, fue todo menos eso. La verdad es que si me lo pedías yo hubiese hecho cualquier cosa por vos, pero no se si eso está bien. Creo que lo estaría, si fuese recíproco, si supiese que vos dejarías tu ego y orgullo sólo para mirarme a los ojos sin excusas de por medio. Nunca te hubiese pedido la luna o que me pongas antes que a vos mismo. Querer es dejar de hacer cosas o hacer cosas por alguien, porque no podes concebirlo de otra manera, porque sentis que es lo que está bien, que de hecho, se siente como algo satisfactorio, que te llena, no debería ser una carga. Se me olvido entonces cuando fue que dijiste que me queres, cuando fue que lo dijiste sin que fuera por condescendencia, porque lo dije primero, porque no querías lastimarme al no decir lo mismo. No distingo entre un antes y un después, pero estoy segura de que, cuando lo dije, cuando puse mis cartas sobre la mesa, me miraste y te sonreíste para después guardar las tuyas en el bolsillo. Desde ese momento, te dije que te quería, te lo dije con lo poco que quedaba de mí después de verte jugar a un juego al que no me apunte. Cuando te introduje en mi vida, no fue para que no formaras parte de ella, no fue para ser desconocidos ni para que me rechazaras como si no fuese nadie. Nadie...ese es mi lugar. No por elección, aunque si acepto haber permitido que una situación u otra me empujara hasta este lugar en el que me senté y del que no me puedo despegar. Y lloré, al principio por vos y después por mí, porque nunca nadie te dice que cuando queres a alguien vas a llorar por quererlo demasiado, por quererlo más de lo que quiere que lo quieras, más de lo que probablemente merezca. Nadie te cuenta que el amor es una mierda si te quedas queriendo solo, si de repente te encontras siendo nadie, sin saber muy bien cómo llegaste a ese lugar, que hiciste mal, que dijiste de más. Hace tanto tiempo que no te tengo que puede que sólo me haya aferrado a la idea que tenía de vos. Vos y yo siempre estuvimos hechos para rompernos y rearmarnos, y no voy a negarlo, te quiero, porque no se todavía como no hacerlo. Todo este tiempo cerré los ojos confiando, pero ahora que los abro, te suelto la mano. No porque vaya a irme muy lejos, sino porque necesito dejarte libre para que, si es que queres volver, lo hagas para mirarme a los ojos y permitirme ver tus heridas. No porque lo pida, sino porque confias en mi, en que no voy a lastimarte. Que lo hagas porque queres compartirlo conmigo, porque entendes que confiar es la forma más sana de querer, porque estar a mi lado y hablar o callar conmigo...es lo que te hace bien.
22 de junio de 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Preview (of a disaster)
Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...
-
Miro los ojos del azafato. Son celestes, un azul profundo, parecido al color del mar. Lo miro sabiendo que estoy blanca como el papel. ...
-
Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...
-
Los sueños con él se sienten reales, casi tanto que me despierto preguntándome si sucedieron o fueron producto de un deseo subconsciente que...
-
La comida se abusa de mi cabeza, la tiene lo suficientemente controlada como para manejarla a su antojo. Deshacer(me) y hacer(me). La comida...
-
Bueno, me borraron las entradas . ¿QUIEN PUTA FUE? No se. Pero no importa. Empezaremos de nuevo, les pido perdon a todos los que comentaron ...


No hay comentarios:
Publicar un comentario