19 de abril de 2025

It's OVER


Ya está. Este fue mi límite, este fue el final. No me reconozco enloqueciendo por un hombre que, literalmente, una y otra vez, me ha lastimado sin remordimiento alguno. Nadie podría jamás sospechar de las cosas que hace, de las mentiras que esconde ni la cantidad de veces que tuve que cubrirme los ojos sólo para sostener lo insostenible. Lo se porque cuando habla, uno podría asumir que es perfecto, que nada está mal en él. Uno lo creería incapaz de las traiciones más inimaginables. Yo lo hice, muchas veces. Desde que lo conozco, siempre esperé lo mejor de él, inocentemente. Nunca pensé que quien creí que era el amor de mi vida pudiese hacerme tanto mal, tantas veces. Y se que en parte soy responsable por permitirle lo que hacía, por perdonarlo, por callarme verdades frente a todos para cubrirlo de sus propias mentiras. Para tapar sus indecencias y cuidar su imagen, su moral y ética que superficialmente parecen intachables. 

Es sábado, hace una semana que se fue de viaje a Córdoba, donde una vez tuvo la osadía de encontrarse con una mujer, con su mejor amigo cubriéndolo. Odio Córdoba, y se lo debo a él. Nunca voy a dejar de odiar esa provincia, lleva el nombre de la chica con la que se vio, y con quien, probablemente ahora mismo está de nuevo. O quizás sea otra. ¿Quién sabe cuantas realmente son?. No quiero saber, no quiero saber más nada. Lo único que tengo claro es que hace 8 horas que no me responde los mensajes,  hace 8 horas dijo haberse ido a una feria de comidas con los padres de su amigo a quienes, lastimosamente, también debe estar usando de excusa para hacer lo que le place en mi ausencia. No puedo llorar, no puedo siquiera contener la respiración, no siento mi corazón latir agitado. Ya nada me conmueve y, al mismo tiempo, no se por qué cada nueva mentira me vuelve a sorprender. Se que voy a pedirle fotos con los padres del amigo y que va a mentir diciendo que no se le ocurrió sacar, y si lo hizo, va a inventar algo para justificar las horas que no cuadran, esto sabiendo que literalmente le saca fotos a todo para subirlo a las redes. Lo peor de las mentiras, no son ellas en sí mismas, sino que piense que voy a creerlas, que son lo suficientemente buenas para eludir mi inteligencia o me toma por una ignorante que no sabe atar cabos. Cualquiera de las dos opciones son una mierda. Ya no puedo más.

Son las 00.15 de la noche, y lo veo entrar por la cámara de su casa, con una gorra tapándole la cara, cabizbajo, usando una camisa a cuadros que usa para ir a los restaurantes conmigo, con un jean oscuro, con una mochila al hombro. En ese momento lo supe. No hubieron dudas. Estuvo con una chica. Lo se. Llámenlo intuición, llámenlo lógica. Lo se. Nunca se vestiría así para ir a un camping, ni mucho menos para estar con dos personas de 70 años. Lo llamo y no atiende. Le di una última posibilidad, avisándole que si no atendía ese era el fin. El fin de todo. "Anda nomás" me respondió, como si le diera igual que este o no, que intente o no, que le haya creído que realmente estaba intentando cambiar. Listo. No hay problema. Si así lo queres, así será. Una vez que te cierro la puerta, ya no hay vuelta atrás, te arranco de mi vida, sin importar nada. Te privo de todo. Lo bloquee de todos lados, lo saque de los grupos familiares, lo borre como si no hubiésemos estado 6 años juntos pero a total consciencia de todo lo que hice por él. Ya fue suficiente, ya no más. La vida se encargará, como siempre. "Por suerte, en un mundo redondo, todo vuelve" pensé, y se que es verdad. 

De pronto, todas las conversaciones donde prometió casarse conmigo, donde juró una vida juntos, donde hablamos de habitaciones con cunas, de los nombres que tendrían los hijos que íbamos a tener, de una casa espaciosa y la luz entrando por los ventanales, incluso todas aquellas donde me pidió que no lo deje, que no podía ver una vida sin mi compañía...todas esas conversaciones se convirtieron en un vacío existencial, en un hoyo del cual no podía salir. Hoy nadie me creería si les digo que en la primera cita me regalo chocolates, que no me gustaba y que, sólo te di una segunda oportunidad porque pensé que si insistía era porque realmente quería esto, porque realmente podía llegar a quererme a mí, quererme lo suficiente para convertirse en un compañero de vida, en todo lo que yo buscaba en un hombre. Mi intuición quiso avisarme pero yo quise ver el potencial. Ahora sólo queda la bronca de los años de juventud que perdí a su lado, de todo el esfuerzo y sacrificios que hice para que esta relación funcionara. Estoy triste por mí, decepcionada por cómo mi dignidad fue arrastrada por la tierra y aún llena de heridas, ensangrentada, lo elegí y dije que no era su culpa...

...Ya no quiero más, no quiero esto...ya no te quiero a vos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preview (of a disaster)

Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...