30 de noviembre de 2018

THANK U, NEXT



Todas mis relaciones me enseñaron algo, y sí es verdad que algunas me quitaron más de lo que me dieron, pero también es cierto que si no hubiese pasado por determinados lugares y personas, no sería esta que soy hoy. Y siento que no puedo hacer más que estar agradecida, por todos esos hombres que pasaron por mi vida, por cómo es que los supere, por cómo es que hice de mi una mujer más fuerte, independiente y genuina, y no permití que las malas experiencias se apropien de mi transparencia. Estoy agradecida de aquellos que me hicieron llorar hasta sentir que mi cuerpo se volvió un desierto, porque me enseñaron lo que no quiero en mi vida, y más aún, de esos que me hicieron sentir una mujer deseada y me eligieron no sólo por lo que se ve por fuera, sino también por quién soy por dentro. Todos ellos me enseñaron un poco sobre lo quiero elegir para mí, pero principalmente, me enseñaron a valorar lo mucho que valgo, no sólo para el resto, sino para conmigo. Aprendí a amarme, en parte, amando a los demás. Abriendo mi corazón y poniendo todas las cartas sobre la mesa, apostándolo todo aún cuando las estadísticas no estuviesen a mi favor. Nunca perdí mi esencia en el camino, porque a través de ella pude preservarme, aún en las peores condiciones. 
Es verdad que muchas veces encontré demasiada ilusión en relaciones que se disiparon entre falta de voluntad o de ganas, o quizás, miedo a la soledad. Será que siempre pensé que iba a terminar con Andrés, que a lo largo de la vida, íbamos a poder congeniar de forma tal que pudiéramos estar juntos, después de todo, nos quisimos desde muy chicos hasta no hace mucho. Pero Andrés resultó ser un buen amante, y no mucho más, porque muy en el fondo siempre tengo la sensación de que sólo deseó mi cuerpo pero nunca lo que hay dentro de él. Escribí muchos textos dedicados a Agustín, un hombre que lejos de darme algo, sólo supo robarme la tranquilidad, y ahora cuando releo lo que pasó, no puedo evitar reírme, de mi propio yo, de cómo es que un día me interesó un hombre tan poco hombre, y cómo fue que pensé que podía llegar a funcionar estar con alguien que me hacía sentir diminuta, cuando lo que yo busco es un hombre que me deje brillar, a su lado, por igual. Y sí, muy lejos de todos los desaciertos, está Alan, a quien quisiera poder agradecerle haberme cuidado como lo hizo, a quien siempre voy a guardarle un espacio en mi corazón, con mucho cariño. Siento que él fue el que mas me enseñó cuanto debo hacerme valer, sobre autoestima y aceptación de la persona en la que me convertí, porque al lado suyo, conocí la mejor versión de mi misma.
Mis relaciones no hubiesen sido lo que fueron sin mí. Y todos mis errores sentimentales, me llevaron a encontrarme conmigo. En un lugar más sano y comprensivo, un lugar donde puedo quererme antes de querer a alguien más, donde soy prioridad por sobre cualquier otra cosa. Y supongo que ese es el mejor desenlace, saber y comprender que la mejor relación que puedo tener, es conmigo. Ahora y siempre. 

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