La vida me cruzó con vos por un motivo, o varios, lo sé, puedo sentirlo bien adentro mío, como si te hubieses convertido en un deja vu apenas supe que eras vos la persona capaz de hacerme bien sin romperme en el proceso. Entraste a mi vida de una forma inesperado, no sólo después de que me rompieran el corazón, sino también de una seguidilla de encuentros desafortunados con hombres que sólo querían hacerse de mi como el mejor trofeo que pudieran colocar en su estandarte. Desde el momento en que tus manos acariciaban mi pierna y buscaban mi mano para enredarse con ellas mientras manejabas, desde ese momento supe que había algo en vos que nadie nunca antes había compartido conmigo: amor. Y no hablo de ese amor interesado que busca ganar aunque le haga perder al otro, ni de ese amor necesitado que surge cuando la estas pasando mal y simplemente necesitas un salvavidas más que a una persona. Y lo supe, casi como una premonición, cuando nos vimos la primera vez supe que iba a enamorarme de vos, inesperada e inevitablemente. No busque en vos una respuesta ni te convertiste en una pregunta, simplemente estabas ahí, existiendo, entre tu nada y mi todo. No puedo olvidar ni un sólo segundo de todas las noches que pasé a tu lado, de esos detalles que hacían que fueras único, pero esa noche, la primera vez que estuvimos juntos, siento que la tengo grabada en la piel. Llevo tu inicial grabada en mi corazón para siempre, así todo esto explote en los aires, se que siempre te adoraría. Sentí que por primera vez tenía sexo con alguien a quien le importara...al fin le entregué no sólo mi cuerpo, sino mi corazón, a alguien que sólo deseaba cuidarme, que quería cada parte de mi, incluso esas que yo odio de mí misma. Y esa noche, me enamoré del hombre que besó mis cicatrices, que se quedó acariciando mi pelo hasta que caí en las manos de un sueño que nunca podía superar mi realidad. Nada fue tan hermoso como abrir los ojos y verlo a mi lado, con su brazo rodeándome. Ahora sonrío pensando en que nunca nadie va a quitarme ese momento, que hay cosas que son tuyas y mías, hasta cuando nosotros mismos arruinemos lo que tenemos, ése momento nunca va a dejar de ser perfecto en su imperfección. Porque fuiste vos, porque nadie más me trató así de bien, porque el amor hasta ese día era una idea decepcionante y dolorosa. Nunca fui tan imprudente, nunca dejé que un sentimiento me quemara así, y sé que era así porque estaba muerta de miedo a que me lastimen de nuevo. Vos me diste la seguridad que necesitaba, que nunca te pedí y que aún así supiste darme. Y confié en vos en un breve período de tiempo, confié en que un corazón como el tuyo no conocía sobre esa maldad que daña sin precedentes a otra persona sólo porque no sabe cómo amar. Tu corazón es puro, aún cuando lucha por ser como el resto, aún cuando nadie podría llegar a tu altura. Tengo grabado en mi cabeza cómo me fuiste desvistiendo como si mi cuerpo fuese un tesoro al final del arco íris, cómo es que fuimos dejando un rastro de ropa desde el comedor hasta la habitación. Nunca nadie me miró así. Y no sentí duda, no pensé en nada. Sólo eras dos personas, vulnerables, con miedos e inseguridades, pero con muchas ganas de hacernos bien, de cuidarnos y respetarnos. Tu cuerpo desnudo sobre mí, mi piernas rodeándote, tus manos rodeando las mias sobre mi cabeza y cuando tu boca se funde con la mía, se que podría morir y resucitar mil veces ahí, que nadie ni nada podría con esto, que toda la espera valió la pena. Ningún hombre antes me enamoró con todo lo que hacía, con todo lo que es, pero vos sí. Y ahora, mirando atrás, quiero agradecerte, no sólo por haber sido el mejor sexo de mi vida, sino también por haberme cuidado...por haberme respetado...por haberme querido sin palabras...por haberme abrazado...por haberte quedado...por hacerme tan feliz...por darme tanto...por haber sido este increíble hombre conmigo....por haber sido el primero que me hizo sentir como que merezco esa felicidad que se alcanza cuando alguien saca lo mejor de vos.
23 de febrero de 2018
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Preview (of a disaster)
Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...
-
Miro los ojos del azafato. Son celestes, un azul profundo, parecido al color del mar. Lo miro sabiendo que estoy blanca como el papel. ...
-
Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...
-
Los sueños con él se sienten reales, casi tanto que me despierto preguntándome si sucedieron o fueron producto de un deseo subconsciente que...
-
La comida se abusa de mi cabeza, la tiene lo suficientemente controlada como para manejarla a su antojo. Deshacer(me) y hacer(me). La comida...
-
Bueno, me borraron las entradas . ¿QUIEN PUTA FUE? No se. Pero no importa. Empezaremos de nuevo, les pido perdon a todos los que comentaron ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario