Nadie puede ser como solíamos ser nosotros dos. Nadie nunca va a igualarte, y nadie nunca va a igualarme. Supongo que eso es simplemente todo lo que hay por decir. Lo se porque no hay nada ni nadie como nosotros dos, juntos. Será que llegué a esta conclusión después de haber estado pensando en lo que teníamos, en cuan difícil era saber que lo que teníamos era único e irrepetible. Nadie podía contra nosotros...y no había nada como atravesar la tormenta agarrada de tu mano, sabiendo que te tenía cerca para cuando no quedara nada. Pero eso es el pasado, no duramos aunque pensamos que estábamos hechos para ser.
Quisiera saber si lo valió, ¿no podías ver cuan perfectos éramos?, quisiera saber si realmente te llenó el alma ponerte en contra mío, como si yo fuese tu enemiga, como si yo fuese la que estaba dispuesta a acabar con todos tus proyectos, con todos tus sueños cuando mil veces fui yo la que te incentivo a ir a por ellos. ¿Estuviste tomando? ¿tomando para ahogar el dolor?...se que es difícil, lo se porque lo es para mí también. Pero supongo que todo es cuestión de tiempo, todo es cuestión de ir soltando el pasado, hasta que no sepa como recordar con nitidez tu cara, hasta que se me olvide lo que era abrazarte hasta que te quedaras dormido en mis brazos.
Siempre me alegraba que recurrieras a mí, nunca me dolía salvarte porque en algún punto estaba acostumbrada a ser tu salvavidas, pero también quería ser la persona en la que pensaras, quería que me cuidaras como yo lo hacía, que me quisieras así de intenso y fuerte, como si realmente nadie más pudiese ocupar mi lugar. Siempre supiste que no tenía a nadie más con quien identificarme como con vos, nadie en quien recaer (aunque sea por un momento), y creo que nunca vamos a encontrarnos con algo así de nuevo, nunca voy a encontrar ni sentir un amor tan puro como el que sentía por vos. Con el tiempo comprendí que aunque nos rompiéramos, que aunque nos alejáramos y lo nuestro se desintegrara con el pasar del tiempo, nunca nadie podría ocupar mi lugar en tu vida, ni viceversa. Siempre estuvimos hechos para ser un mundo aparte, para hacer de la cama una galaxia paralela mientras todo el resto se quemaba.
Te dí todo lo que tenia para dar, ¿por que me empujaste así?. Perdida y confundida, hundida en una ilusión destruída...no parecía encontrarme porque te había perdido a vos, que eras casi una extensión de todo lo que me pasaba. Será que estaba acostumbrada a ser la persona que alegraba tu día, acostumbrada a ser la primera persona con la que hablabas y la última a la que saludabas. Y ahora que somos parte del pasado, entiendo que quizás no alcanzó porque no estaba echo para ser. No me quedan más palabras en el diccionario, no se cómo llorarte más de lo que ya lo hice...sólo quiero que sepas, sólo quiero que siempre recuerdes que nadie puede reemplazarte ni hacerme sentir como solías hacerme sentir. Lo que tuvimos era algo tuyo y mío, nuestro, porque no hay nadie como nosotros dos, juntos.

Una maravilla de entrada
ResponderEliminarTienes magia querida