20 de diciembre de 2017

I did something (bad)


Se que no puede dejar de pensar en mí, lo se porque lo rompí como él me rompió a mí, lo se porque puedo verlo en sus ojos, a lo lejos, veo ese dejo de tristeza que un día él incrustó en mis ojos sin permiso. Nunca fui de confiar en narcisistas, pero él fue la excepción. Siempre miré más allá de las cosas que no me gustaban de él porque las que sí me gustaban me enloquecían. Pero no, nunca fue el tipo de hombre que yo miraría, nunca supe que le vi físicamente, nunca entendí cómo es que soportaba los defectos de su personalidad cuando ésos eran los que me hacían sentir menos, siempre por debajo de la línea de lo que él consideraba que estaba bien. Por eso es que si un narcisista entra a mi vida, juego con él y lo uso, con la facilidad de quien tiene un don. Quizás si hubiese jugado con él, como él jugó conmigo, hubiese encontrado placer en el dolor de no tenerme. Porque quizás, si hubiese sido así, por cada mentira que me decía, yo hubiese redoblado la apuesta diciendo dos, pero siempre fue al reves. Y se que ahora que lo lastimé, no va a dejar de pensar en mí, porque eso es lo que pasó cuando él me lastimo a mí. 
Quisiera poder decir que me siento mal, que me equivoqué, pero se que no es así, lo siento adentro mío, me siento bien con la decisión de arrancarlo de raíz, y para poder hacer eso, la única forma era exprimir todo lo que quedaba en mí de quien solía ser, de quien conocía. Y cuando las personas que me quieren me vieron quebrada, dijeron que debería sentir remordimiento por haber cruzado la línea sólo porque él la cruzó, pero si está tan mal...¿cómo es que me siento tan bien ahora?. Se que lo haría de nuevo si eso me permitiera llegar a este lugar en que estoy, conmigo misma. 
Siempre hubieron motivos por los cuales nunca confié en los hombres mujeriegos, esos que andan por la vida alardeando de las mujeres que los desean, que andan hablando de sí mismos como si fuesen irresistibles aunque sus cabezas midan dos por dos y sus metas no vayan más lejos de todo aquello que dicen conocer. Y supongo que por eso nunca me ven venir, siempre piensan que están por salvarme, pero no entienden que el único que gana es el que se va primero, el que se hace a un lado antes de salir herido. Por eso él siempre fue la excepción, no porque no haya sido todo lo que acabo de decir, sino porque siempre supo cuando irse, siempre supo dejarme con las manos vacías para que yo nunca pudiese hacérselo. Creo que por eso se enojó tanto conmigo cuando le devolví con la misma moneda, porque después de mucho tiempo de ganar, perdió. Y si el habló mierda de mi, si no le faltaron escrúpulos para asesinar todo lo bueno que sentía por él, si tachó mi nombre con la agresividad de un traidor, entonces no le debo absolutamente nada, y no me arrepiento de haber hecho lo que hice porque todo vuelve y él lo debería haber visto venir. Él debería haber visto mis pedazos en el suelo y recordar que cada vez que rompemos algo hecho de vidrio, éste nos puede cortar. 
No se por qué lo hice, sólo se que necesitaba hacerlo...será que podía sentir el fuego consumirme, esa llama que  inició me quemaba las manos, la cara y la vida mientras él se llenaba la boca diciendo "no arruines esto que tenemos" sin ver que el que lo dejó todo arder, fue él. Y pensé "si ya no queda nada que perder, si no queda nada bueno por decir, si sólo ves un enemigo en mí, dejalo quemar, encendeme y dejame arder hasta que no quede rastro de vos, hasta que no quede nada de mí, de quien te solía querer". Dicen que hice algo malo...pero después de todo el dolor que me infringió, mostrarle su propio reflejo, ese que me cortó tan profundo, ese que lo cortó a él también, es lo único que me hizo sentir bien. 

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