13 de noviembre de 2017

Pray

Estuve quemándome con la llama que está dentro de mí, quemándome con la misma razón que me da vida, con esta carga que no deja de recordarme las ausencias que dejaste en mi corazón. Y no hay forma de que te haga pagar por ello porque cuando decidí dejarte entrar de nuevo a mi vida, sabía que existía un riesgo, sabía que no era seguro. Y se que no estas ahí, pero puedo ver tu reflejo en la cama, aunque sepa que sólo estas en mi cabeza. Supongo que no puedo dejar de extrañarte, no se como no pensar en alguien que lleno mi cabeza las veinticuatro horas del día por tanto tiempo. No puedo encontrar la paz que me robaste, no puedo dormir, estoy desvelada pensando en todas las razones por las cuales crees que no soy la mejor opción para vos, por qué nunca me elegís, por qué siempre parezco elegirte una y otra vez sin importar cuantas imperfecciones haya en vos. Quisiera que hablemos, que me llames y tengamos una conversación, uno a uno, sin intermediarios, hablemos de lo que sea que nos llene el corazón, ya sea con tristeza o alegría. Es que si no puedo hablarlo con vos, con quien?. A caso no podes ver que se puede estar con muchas personas, pero son contadas con una mano, incluso menos, con quienes uno puede ser uno. Tenemos la fortuna de tenernos, de habernos encontrado, y seguimos tirando por la borda lo que no muchos encuentran en toda una vida. Pero entiendo te espeto tu decisión de no quererme en tu vida, la respeto aunque eso genere mucho dolor en mi. 
Se que no hay solución para esto que siento, se que tengo que sentirlo todo lo que sea necesario hasta que ya no quede nada, hasta que haya drenado mi alma. Pero todas las mierdas que solían llenarme ya no lo hacen, ya nada parece alcanzarme. Me encuentro prendiendo y apagando la televisión, intentando conectar con algo. Sabes que nunca creí en ningún Dios, llegué hasta donde estoy por mérito propio, aunque eso no sea mucho que decir. Pero últimamente me suelo encontrar de rodillas, quebrada, llena de miedos y sola, y no se si debería, no se si es el camino, pero no se me ocurre otra cosa que hacer más que rezar, rezar para alcanzar algún tipo de paz interior, rezar para encontrar la respuesta en mí. Nunca vas a encontrarme en una Iglesia o leyendo una biblia, pero no puedo hacer otra cosa mas que rogar clemencia. Y no se si lo merezco, no se si va a funcionar, pero supongo que cuando ya no quedan más salidas, cuando el camino se estrecha y no sabes si renunciar, la última oportunidad que podes darte es agachar la cabeza, rezar y admitir que necesitas que alguien más te guíe, que alguien más te diga que hacer con tu vida, esa que de pronto ya no significa tanto para vos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preview (of a disaster)

Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...