Dentro de toda la confianza que desarrolle en este último tiempo, hay veces en que soy excesivamente insegura. Y se que no debería, no a estas alturas que estoy segura de lo que valgo. Pero supongo que es difícil arrancar los malos hábitos con los que conviviste toda una vida, y por eso me cuesta, por eso a veces pierdo la paciencia, por eso de a momentos me sigo perdiendo en recovecos de mi cabeza que hace unos meses están clausurados. No creo que deba pedir perdón por eso, no creo que deba disculparme por mi incipiente ansiedad, ni por esas formas que no buscan lastimar a nadie. Esta nueva yo busca ser más sincera que la anterior, busca perderse y saber encontrar el camino de regreso a sí misma.
Y se que es complicado, lo es para mí, pero a veces quisiera que el resto tuviera paciencia conmigo, con esta nueva persona que soy. Porque la verdad es que no estaba preparada para cosas que pasaron en este último tiempo, puede que nunca fuese a estarlo. Nunca pensé que pudiese creerme y sentirme suficiente como para pedir sin sentir culpa, como para esperar sin rogar, como para recibir sin dar. Por primera vez, estoy en posición de poder elegir, de poder decir qué quiero y con quién. Y sin embargo, todavía no se cómo es que estoy acá, otra vez. Puedo inferir que nunca voy a aprender a decirle que no, ni siquiera cuando a veces mis miedos más viserales me dicen que debería haberlo frenado cuando empezó a hablarme y volvió a recorrerme esa extraña sensación de sentirme bien porque fuese así. Quizás no debería haberlo dejado conquistar tanto territorio en mí hasta el punto de no saber como retroceder, como dejarlo ir, no debería haberlo dejado torturarme de formas tan placenteras como para hacerme querer siempre un poco más. Pero lo hice, lo deje, y no hay nada que me haga sentir mejor que esta decisión que lejos de haber sido pensada, fue sentida.
Quizás sea ese el motivo ¿no? de sentir que puede que no sea capaz de dejar ir esta sensación de sentirme suficiente para él, de sentir que ahora si puedo tenerlo. Y se que pasó mucho tiempo para llegar hasta acá, pero se siente bien que haya sido así. Creo que era necesario aunque a veces, una parte de mí, una que sobrevivió a mi anterior vida, no puede evitar esperar que la lluvia caiga y se lo lleve todo, que eso es lo que pasa cuando cosas buenas suceden. Supongo que no queda mucho más que preguntar si soy suficiente para que me quiera así.

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