28 de agosto de 2017

The kill (bury me)

Nunca me gustaron tus juegos, tus formas de tomarme el pelo con esas actuaciones baratas en las que pretendías ser agradable por cinco minutos para después terminar apuñalándome. Que ironía pensar que te llenaste la boca diciendo que yo era la que tenía el arma, cuando en realidad, la escena del crimen la preparaste vos. Y si lo pienso, no se como es que encontre algo atractivo en vos, no se como es que un día me gustó que rieras sabiendo que era sinónimo de una mentira más. 
Sigo odiando el papel que siempre me hiciste actuar, me tomaste por tonta, creyendo que no podía distinguir entre una cosa y la otra porque estaba cegada por un amor que nunca existió. Cuando era con vos me sentía perdida, adentro mío, como si tuviese que elegir entre quererte a vos o quererme a mí misma, porque ambas cosas no se podían. No era posible querer a la persona que hacía dejara todo de mí sólo para llenar su vaso, sólo para no sentirse solo y vacío como realmente estaba. 
Llegaste a mi vida y te acomodaste como si todo fuese tuyo, como si hubiese pasado a ser tu propiedad, y eso te diera derecho a romper todo cuando nada te resultara suficiente. Deberías ser esto, no deberías ser aquello, decías, y yo me preguntaba por qué nunca podía ser eso que necesitabas, eso que buscabas cuando me encontrabas, cómo es que siempre volvías por más de todo eso que decías reprobar de mí. 
Mataste todo lo que había en mí, aún estando dispuesta a cambiar todo lo que no te gustaba de mí. Ahora no se como confiar en las personas, no se como confiar en mí misma. Y quisiera quitarte todo lo que me quitaste a mí, pero soy una fiel creyente del karma. Se que tu tiempo va a llegar, como me llegó el mío, como le va a llegar a todos. Supongo que lo que me diferencia de algunas personas es que en mis debilidades aprendí a volverme más fuerte, aprendí a sobrevivir al golpe de realidad que implica descubrir que una persona que querías no era quien creías. 
¿Ahora podes ver lo que me hiciste hacer? ¿te das cuenta de lo que me hiciste capaz? si ya no existo no es por mí. Hiciste que asesine a quien solía ser, me quitaste la inocencia como quien hurta y se exime de la ley, te aseguraste de que no quedara nada de quien era antes de que vos aparecieras. Ahora cuando me preguntan por la antigua Maite, les digo que está muerta y enterrada, y mi asesino anda suelto, viviendo como si la culpa no le envenenara la sangre, amando a otras personas a costa de mí dolor. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preview (of a disaster)

Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...