Nunca me pasó esto. Nunca me quise tanto. Nunca me quise. Siempre pensé que era la que fallaba, la que no era suficiente, la que tenía que cambiar para poder amoldarse a las condiciones ajenas porque desde mi posición y visión, no había nada que yo pudiese exigir. Por primera vez en años, me vi en el espejo. Me analicé el cuerpo, cambiando fruto del esfuerzo de querer ser mi mejor versión. Y sí, tengo defectos, pero esta vez sólo sonreí. Este es mi camino, y haberlo encontrado, haberme encontrado a mi misma se siente muy bien. Valió la pena haber muerto para revivir y sentir todas estas cosas. Esta no es la misma que era antes, me digo, y se que es verdad porque no me siento igual. Nada parece estar en el mismo estado. Me alegra haber tomado las riendas de mi vida, para poder llegar hasta este lugar. A veces me preguntan por qué estoy feliz, y quisiera explicarlo, pero sea como sea que lo diga, siempre me quedo corta de palabras. Es más bien un sentimiento que te recorre, y por suerte, todavía no se va. Estoy tan bien conmigo misma que no me quiero compartir, y en cierto punto, después de haber sido tanto tiempo egoísta conmigo misma, creo que es sano que empiece a serlo con el resto. Este cuerpo es mío, de nadie más. No solía saber lo mucho que valía, hasta que mi parte pesimista y de baja autoestima murió junto con todo lo demás, y ahora se lo que merezco y lo que no. Siento que en cierto punto, quererte a vos misma es una promesa que haces de no volver a lastimarte ni dejar que te lastimen aquellos que no deberían tener poder sobre tu vida. Porque quererte es ese constante descubrimiento que haces a la mañana, es ese reconocimiento de quien sos, desnuda, en cuerpo y alma, sin nada ni nadie que te juzgue más que vos misma. A veces nos olvidamos que la percepción que tienen de quienes somos pasa por la que nosotros tenemos de nosotros mismos. Quizás me han lastimado tanto porque creía poco de mí, porque siempre permití que otros tengan más poder sobre mí del que yo podía tener. Quizás necesitaba morir para volver y sentir todo esto, para verme y apreciarme como siempre debí haberlo hecho. Por primera vez, estoy enamorada de mí, de mis triunfos y mis derrotas, de mi personalidad, mi cuerpo, mi cabeza y mi corazón. Ojalá todos pudiesen enamorarse de sí mismos primeros porque creo que a veces es el primer paso para poder querer bien a alguien más.
26 de julio de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Preview (of a disaster)
Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...
-
Miro los ojos del azafato. Son celestes, un azul profundo, parecido al color del mar. Lo miro sabiendo que estoy blanca como el papel. ...
-
Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...
-
Los sueños con él se sienten reales, casi tanto que me despierto preguntándome si sucedieron o fueron producto de un deseo subconsciente que...
-
La comida se abusa de mi cabeza, la tiene lo suficientemente controlada como para manejarla a su antojo. Deshacer(me) y hacer(me). La comida...
-
Bueno, me borraron las entradas . ¿QUIEN PUTA FUE? No se. Pero no importa. Empezaremos de nuevo, les pido perdon a todos los que comentaron ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario