9 de junio de 2017

I'm nothing (for you)

Nunca se como lo hace. Creo que si hay algo que puedo atribuirle, es esa forma en que, cada vez que lo pide, me tiene ahí, en sus manos. Y se que no está bien, no porque no me guste que recurra a mí, sino porque cuando deja de necesitarme me vuelve instantáneamente dispensable. Muchas personas tienen esa persona en la vida con la que básicamente son lo peor de sí, a veces incluso sin notarlo, tienen todas esas actitudes de mierda que no tendrían con nadie más, hacen esas cosas que no les gustaría que le hagan a ellos, pero las hacen igual. Y empiezo a creer que sólo puede ser eso conmigo, todo eso que no quiere ni puede hacerle a nadie más, pero a mí sí. Siempre es la misma fórmula "te necesito, te hablo, dejo de necesitarte, me voy" y aunque sepa esto, aunque conozca que es lo que va a pasar, incluso antes de que pase, tengo esta manía de reincidir, de estar de nuevo donde me quiere sin pensar cual es el costo que tiene para mí. Pero se que hago estas cosas porque lo quiero de forma tan genuina y sincera que no tengo voluntad para decir que no lo hago. Lo quiero como él nunca podría quererme a mí. 
Y aunque diga que le importa, constantemente demuestra lo poco que me valora, lo innecesaria que me vuelvo cuando acudo como quiere. Supongo que le resultaría más placido que lo ignorara, sólo para sentirse mal consigo mismo, y yo que sólo quiero que esté bien, que sea feliz, aunque no sea conmigo, aunque sea a expensas de que me use y después desaparezca. A veces siento que no debería nunca haber dado tanto de mí, no a él. Termino en un limbo, entre ser eso que extraña y eso que no soportaría tener. Y me duele pensar que eso me convierte en nada. Soy un montón de nada en la vida de alguien, y puede que haber llegado hasta acá sea enteramente mi culpa. A veces quiero atreverme a contar la cantidad de heridas que llevan su nombre, pero ya no me gasto en llevar la cuenta. Me doy cuenta de que no tiene sentido, que lo mejor que puedo hacer es gastar mi tiempo intentando hacer que lo que duele, no duela tanto. 
Parece ser que estoy condenada a ser ese nombre que escupe, y yo que sólo puedo pensar en que su voz era lo más cercano a mi corazón, a ese sonido que te es familiar, que te lleva a un lugar seguro. ¿Quien iba a decir al escucharla se iba a convertir en una señal de peligro?. Ya me cansé de preguntarme si puede arreglarse, si podemos hablarlo, si podemos comunicarnos sin pelear y perdernos en estupideces, si es que realmente estoy dispuesta a seguir dejando parte de mi para arreglarlo, si es mi culpa o no, si me extraña cuando se va o sólo es algo que dice para no destruir el último vestigio de adoración que queda de mí hacia él. No se, no puedo entender por qué lo sorprende cuando digo que empiezo a creer que no soy nada cuando sabe todas estas cosas. No se por qué dice que no es así sólo para después darme la razón cuando hace estas cosas. No sé por qué le jode cuando le digo que empiezo a pensar que ya no puedo ni pensarlo sin estar rogando en el mismo acto que pierda ese descaro que lo lleva a lastimarme sin que siquiera pueda reconocer que lo hace. No sé por qué...pero ¿qué puedo hacer?. Si no le importó antes, si no le importa ahora...nunca va a importarle. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preview (of a disaster)

Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...