16 de mayo de 2017

Turn me on (PARTE III)

Odio las mentiras. Estaba enojada, pero la verdad es que necesitaba tu explicación para no sacar conclusiones. Queria creerte, desesperadamente. Así que lo hice. Te pedí que no vuelvas a bloquearme, y no lo hiciste. Me quedé acostada en los laureles, creyendo que eso era todo lo que había. Pero de nuevo me equivoqué. Te dije que era mejor que habláramos cuando tuvieras todo resuelto con tu ex pareja, porque se perfectamente lo que es querer a alguien que no superó a la persona con la que estuvo antes. No hablamos por dos semanas. Entonces pensé que quizás no ibas a volver a hablarme porque compartían todo, desde la convivencia en un departamento hasta un auto. Pensé que eso era todo. Un amago de algo inconcretable.
Me suena el teléfono, un jueves, y veo en la pantalla que dice "Andrés". "Te hablo para que no pienses que no te voy a volver a hablar", y es como si me hubiese leído la mente. No resolviste nada, pero las ganas de verte crecen en mi estómago, mis brazos, mi boca, en todo el cuerpo. ¿Cómo es que alguien puede atraerme de esta forma tan magnética?. Sos demandante, y querés que te responda rápido porque creo que en el fondo sabes cuan efímera puedo volverme, porque sabes que si quiero apartarme de todo esto, de vos, voy a hacerlo. Pero no quiero, no ahora.
Empezamos a hablar y las conversaciones se vuelven de a poco cada vez un poco más necesitadas de piel. Y hablamos como si no hubiese nadie en el medio, como si no hubiesen pasado los años, como si las ganas no se hubiesen ido. Hablamos de sexo, y no me averguenzo porque me gusta hablar con vos de todo. Y se que te gusta saber que tenes un poder sobre mí, que si queres podes quemarme, pero no lo haces. Sólo queres que me excite, que la dilatacion del tiempo, de lo concreto, no me haga olvidar lo mucho que vales la pena. Sos bueno en lo tuyo y sabes que nunca podría rechazarte.
Quiero estar con vos, te digo, pero no si vos no estas seguro de que queres estar conmigo. Me decís que vas a solucionar tus problemas, y vuelvo a creerte. Desapareces de nuevo....y esta vez, me duele, porque decirte que no me duele sería mentir. Soy de las que cree en la gratificación inmediata, pero quiero tanto esto, a nosotros, que no quiero que se arruine.
Si estas ansioso, a vos que lees, te dejo una moraleja: a veces cuanto más intentas que algo no se arruine...es cuando más probabilidades hay de que lo haga. Y ésta no fue la excepción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preview (of a disaster)

Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...