
Con él todo es una sobredosis. Intento no consumir más de la cuenta, pero se convirtió en esta droga de la que siempre quiero consumir, y bajo el lema de “solo un poco” termino por volverme adicta a esta montaña rusa de emociones que me provoca. Una y otra vez lo deje entrar bajo mi piel, es que con él tengo demasiada confianza, demasiado amor. Pero como todo, se terminó, y le pido que me de un espacio para recoger los pedazos de mí y suyos, daños colaterales de la guerra que nos declaramos sólo para no querernos de más, sólo para terminar preguntándome por qué lo dejé entrar. Me prometí que nunca más iba a permitirte lastimarme así, que nunca más iba a permitirle entrar tan adentro mío como para no saber como arrancarlo de mí. Pero vuelve, una y otra vez, y se adueña de mi cabeza, no puedo controlar el oxígeno que entra en mí, ni el dióxido de carbono que exhalo con lentitud, sólo para darle tiempo a mi corazón a reponerse. Y se que quiero bajarme de esta montaña rusa porque conozco perfectamente como funciona, porque con él uno sube bien alto, solo para que la caída duela más de lo que uno puede soportar, sólo para romperme de nuevo. Nos peleamos, nos reímos, pero ahora sólo puedo desintoxicarme de todo lo que aguanté, estoy en rehabilitación de su amor, tratando dejar ir todas esas cosas que quería de él, todos esos momentos en que pensé que lo era todo. Y estando acá, mientras voy drenando mi sangre, me doy cuenta de que estoy más allá de todas esas veces que lo lloré, de todas las mentiras, demasiado traumatizada por tener que deshacerme y hacerme a mí misma después de cada vez que estuve de rodillas en su nombre, pidiendo misericordia, pidiendo paciencia, pidiendo que me quiera. Pero siempre soy débil cuando se trata de caer bajo su hechizo, me llama y me encuentro yendo a su encuentro, ¿es que estoy corriendo de vuelta al infierno del que escapé? ¿él no había dicho la última vez que se había terminado para siempre? ¿por qué no puedo superarlo de una vez por todas?. Y voy cayendo, puedo verme cayendo de nuevo desde lo más alto y preguntándome por qué esto no se termina, suplicando que se haya terminado porque ya no soporto estas idas y vueltas, sin saber que quiere de mí, revolviendo todos estos pensamientos que se adueñan de mi cabeza. Porque si me quisiera enserio, querría empezar de cero y dejar de volverme una pieza fundamental en este juego que lo único que hace es lastimarnos. Si me quiere, se quedaría a mi lado cuando todo está derrumbándose a mi alrededor, en vez de pensar que sólo porque a veces se me rompe el corazón implico un problema. Te quiero, pero me quiero más a mí misma. Y muy a mi pesar, de cuanto disfruto de esta sobredosis de vos, me elijo a mí.

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