10 de mayo de 2016

Screaming with no words



Todo está mal, y supongo que son estos momentos en los que me doy cuenta cuan importante es tener a alguien con quien poder hablar. Alguien que no rehuya a las lágrimas y que tenga un cálido abrazo para dar a cambio. Así que permanezco en silencio, dando vueltas por todo el departamento, intentando pensar a través de toda esta angustia que no puedo procesar. Voy chocando entre pared y pared, porque no se que otra cosa hacer. Me siento un poco inservible cuando las cosas llegan a estar tan mal que no puedo controlar absolutamente nada. Quisiera poder decir que esto ya lo viví en otras ocasiones, que ya conozco esta sensación de desamparo total, pero estoy segura, mi cuerpo lo está…esta vez es distinto, esta vez superé los precedentes. Y le cuento a mi psicólogo intentando encontrar un poco de entendimiento, pero sólo puedo entrar a la sesión y llorar, una hora llorando. Apenas puedo hablar porque tengo todo en la cabeza, dando vueltas, crucificándome. Y creo que él va a llorar conmigo, y busca las palabras para darme consuelo porque estoy hecha un desastre, porque no lucho contra el sentimiento de agobio, simplemente dejo correr las lágrimas como si no estuviesen ahí. Y cuando finalmente puedo decir algo le explico que sin previo aviso, todo lo que pasó el año pasado, la misma sensación de ansiedad, de opresión en el pecho, de llanto desconsolado o incluso ese llanto que me asalta sin motivo alguno, esa sensación de estar rodeada de personas dispuestas a escuchar y no poder hablar con ninguna, vuelven. Es normal que estes así con todo lo que está pasando, me dice Enrique. Porque no soy sólo yo, ahora es todo lo demás también. Y puede que sea verdad, que sea normal mi reacción pero mi cuerpo no lo soporta, tanto que somatiza y se enferma. Me duele la cabeza, la garganta, me cuesta respirar y la fiebre no me permite pensar con claridad. Supongo que son todas estas palabras que se anclan adentro mío y me hunden con ellas. No tengo ganas de esforzarme por volver a superficie, no esta vez. Abajo del agua todo queda en silencio. En un profundo y cansino silencio. Estoy agotada y francamente no se a donde ir, no se que hacer, no se siquiera como llorar sin que todo duela en el proceso. Este es el momento más duro y crudo, ese donde empiezo a alejarme de todos. Me aíslo porque apenas puedo con lo mío, porque tampoco me parece justo hacer caer a alguien más conmigo por este estrecho pasaje sólo para no estar sola cuando el momento llegue y la oscuridad lo cubra todo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preview (of a disaster)

Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...