29 de abril de 2011

I'll see you soon

Me impresiona todavía como pasa el tiempo, no puedo hacerme a la idea de que hoy se cumplen dos años desde que te conozco. Y menos todavía, puedo acostumbrarme a vivir con tus recuerdos que día a día me acosan, obsesionados con hacer que te recuerde en todo momento en que estoy por dejarte atrás. Y se que ya no puedo gritarte, ni pedirte o siquiera rogarte que no me dejes porque ya te has tomado el atrevimiento de irte. Me costó tomar el coraje necesario para verte a lo lejos, irte, y poder al mismo tiempo sentirte en el aire, llorando,herido, con una derrota bajo entre tus brazos. Y no querría que esto se convierta en una forma de reclamarte nada porque ya no vale la pena, prefiero pensar en vos y sonreír por esas cosas que me diste, porque nos demostramos, uno al otro que podemos creer en ciertas cosas aunque nadie más lo haga. Nos bastaba con mirarnos una vez para saber que todo estaría bien mientras nos tuvieramos, porque a pesar de todo lo malo que nos pudiera pasar, no es lo mismo estar solo que acompañado. Siempre soñaba con la posibilidad de repetirte todos los días esto, porque me agradaba la idea de pensar que sonreirías si te susurrara al oído que te lo daría todo y más si tan sólo me lo pidieras. Te agradeceré siempre que hayas estado cuando me quedaba sola entre toda la multitud, mientras que lloraba, siempre te tenía para curar mis heridas o simplemente para tranquilizarme y evitar que hiciera cosas de las que podría arrepentirme. Una vez, pensé que lo hacías por pena, y ahora, después de todo el tiempo que ha pasado he podido mirar con una gran perspectiva la siuación, y entender que lo hiciste porque tenías miedo de perderme y ese mismo miedo, de ver como me derrumbaba y no poder hacer nada, te llevo muy lejos de mí. Hace ya medio año que no estas, y muchas cosas perdieron su claridad y estabilidad, pareciera ser que en un intento por recordarte intento cerrarme entre cuatro paredes a reflexionar sobre lo que sucede conmigo pero suelo recapacitar, me digo a mi misma que no tiene sentido desesperarme porque las cosas siempre llevan un rumbo. Y si elegiste tu rumbo distanciado del mío, debe ser por algo. No importa cual sea la razón. Si para vos fue suficiente para hacer necesaria tu retirada, lo comprendo. No creas que me basta con decirte que te deseo todo lo mejor del mundo, no me basta con mirarte a lo lejos y dejar que sigas tu vida, sin mí, privandome de verte sonreír pero quiero verte feliz. Se que seguis intentando ser malvado conmigo porque si no lo fueras, volverías a abrirte a mí, me dejarias entrar en tu vida y esta vez, no podrías simplemente dejarme ir. Pero esta bien, entiendo todo, lo entiendo aunque a veces cuando te recuerdo, me siga doliendo la forma en que se dieron las cosas. Se que he cometido millones de errores, porque bien sabes que así como yo los cometí, los cometiste vos por el simple hecho de que somos humanos, porque sentimos, porque nos chocamos con las mismas paredes, porque nos cuesta levantarnos, porque lloramos, porque muchas cosas nos duelen y muchas otras, nos roban una sonrisa. Y entre todas esas cosas, entre todo ese manojo de situaciones, de personas, de sentimientos, de incluso dolor y odio, vos simpre conseguías la forma de hacerme sentir humana, de sacar todas esas cosas buenas que guardaba en un rincón de mi alma para magnificarlas volviendome grande. Tu amor, tu dedicado y eterno cariño, me hacía una mejor persona y por eso, siempre voy a agradecerte aún cuando ya no puedas escucharme decirte que te quiero, y que, siempre voy a estar para vos.

PRINCESA DE NADIE

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