3 de marzo de 2011

Las cosas, el día a día, las noches frías, la vida incluso había perdido sentido si no le tenía cerca. Si el no me hablaba, me quedaba tan sola que ni las compañías podían ayudarme. No me interesaba escuchar las quejas ni las charlas en las que me metían, no quería comer, no quería respirar porque en mi pecho todo se oprimía. Me dolían tan dentro sus palabras no escritas, no dichas, acalladas que incluso me acostaba día a día llorándole como una tonta. Esperando que al día siguiente algo saliese de el que no fuesen silencios. A mi el alma comenzaba a pesarme, las palabras e incluso las ganas. Es increíble lo que hace un poco de amor con uno. Nos vuelve tontos y dependientes. Es inevitable. Me encontré esperándole aún sabiendo que nunca volvería. No de la forma que me gustaba. No de aquella forma en que me volvía loca. Y me quede acurrucada esperándote infinidad de veces, preguntándome como hacer que se acalle el dolor como vos callabas cada vez que el silencio me consumía, y entonces lo entendí.
La única manera de matar el dolor que siento dentro mío es, con más dolor...

1 comentario:

  1. Hola! Me gustaría que pases por mi blog y leas la entrada que dice "Nueva Propuesta" si queres claro. Te cuento que la idea es hacer un libro con historias reales de personas con transtornos alimenticios. Y me gustaría que participes. Sobre todo por que te digo que escribis muy bien, y sería muy lindo ver tus palabras en un libro. Ojala lo consideres y aceptes.
    Mandame un mail a noesis-razon@hotmail.es con todas las dudas. Y yo te explicaré los dos requisitos que debe tener.
    Te mando un beso y por las dudas te agrego.
    Saludos!

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The dark side

Siempre he dado lo mejor de mí. En cada relación, en cada vínculo, a cada paso que di. Siempre cuide de los míos, siempre estuve ahí, día y ...