
Deje de comer. No importa cómo ni por qué. Simplemente deje de hacerlo. Estoy a base de caramelitos por la presión porque no me agrada la idea de los desmayos ni mucho menos el de que puedan suceder en el colegio. Debo suponer que lo hago porque simplemente creo que no lo necesito, porque mi cuerpo parece un fantasma vacío que funciona sin motivos ni incentivaciones. Me duele saber que es así, pero es la verdad.
Soy un fantasma al que le quitaron la vida, el alma, el corazón y el hambre...
Que triste...
ResponderEliminarOjala encuentres algun motivo porque vivir...
Besos!
Es muy triste eso que pones, ojala que algo te haga cambiar
ResponderEliminartienes un don para escribir :)