25 de diciembre de 2009


Y entonces decidí que era importante seguir. Que mi cuerpo empezaba a odiarse cada día un poco más y parar no me sonaba para nada cuerdo. No me sonaba para nada fácil. Y entonces decidí que no quería que nadie sufriera por mi, que nadie lo notase, decidí fingir que todo estaba bien. Decidí mentirle a mi familia y a mis allegados, les hice creer que todo estaba bien, que sonreír es fácil porque en algún rincón soy feliz. Desearía poder creérmelo, parece bastante tentadora la idea, pero no. Decidí que esto sería un infierno, y lo es. Un infierno que quema de día y congela de noche.

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Long overdue

Estoy intentando encontrar una forma de sobrevivir a este sentimiento, a toda esta conjugación de emociones. Este último tiempo he sido golp...