Me arrodillo al borde de la cama porque ya no tengo nada que perder. Tenemos que hablar, digo casi en susurro...estoy llena de secretos, es verdad, pero necesito compartir esta carga con alguien, aunque sea sólo una persona sin huesos ni corazón. No soy la persona que pensaste conocer, pero espero que tengas más fe en mi de la que yo puedo tener. Quiero hablarte de él, quiero pronunciar su nombre, pero se lo que vas a decir porque, en el fondo, se que debería renunciar a él, a sus manos abrazándome...pero lo quiero, lo quiero sólo a él. Y sí, temo que después de él no haya nadie más para mí. Temo que esto sea todo lo que puede haber. Le di mi corazón a un hombre que en su necedad y estupidez sólo pudo romperlo una vez más, le di todo y aún así no alcanzó, y ya no queda nada para entregarle a nadie más. Y se siente como si estuviera muriendo una parte de mi, se siente como si me hubiesen dado una sola oportunidad, y la hubiese perdido con él. Y siento que nunca voy a querer a nadie así, porque en parte se que nunca nadie lo va a querer como yo lo quiero a él.
Se lo que vas a pensar, que el daño está hecho, y si es así, ya no quiero ser una molestia, no quiero ser una piedra en su paso, sólo quiero ahorrarle el tiempo de seguir perdiéndolo a mi lado si lo que quiere es seguir adelante. Creo que ya me echo de su vida de todas las formas en que se puede echar a alguien...supongo que pensé que me quería, supongo que pensé que le importaba lo suficiente como para respetarme y pedírmelo como si valiera algo ante su mirada en vez de apuñalarme, en vez de cerrarme la puerta de todos lados para que quede sola sin nada a lo que aferrarme. Ojalá pudiera ver lo que yo veo en él, pero la triste verdad es que para mí él siempre va a brillar como oro, sin importar nada de lo que haga o diga, y cuando el me mira sólo puede ver metal, oxidado y viejo, poco conveniente y hasta vergonzoso de tener. Ya ni siquiera puedo escribirle, no puedo llamarlo, y se que ya no me lee. Y no creo que ni vos sepas como duele ser solo palabras para él, palabras que puede borrar y desaparecen, cuando el dolor me recorre por todos lados, en todo el cuerpo.
Y si lloro ahora es porque pienso en las veces que lo vi dormir, y en el ruido de su corazón bajo mi mano...porque por esas veces en que su amor me lleno tanto, se que lo perdí. No quiero hablar mucho más, no quiero pensar, sólo quiero que sepas que estoy acá porque no se a donde más ir, no se a quien recurrir. No quiero pedirte que se quede, no quiero pedir que todo vuelva a ser lo que era porque se que eso no es posible, sólo espero que lo cuides, que le recuerdes cuanto vale su vida cuando lo olvide, y que si pierde su camino lo guíes. Yo solo voy a esperar que un día mi camino y el suyo vuelvan a cruzarse...yo solo voy a guardarlo en mi corazón, voy a pensarlo para desearle lo mejor, aunque lo mejor siempre parezca estar lejos de mí.
Se lo que vas a pensar, que el daño está hecho, y si es así, ya no quiero ser una molestia, no quiero ser una piedra en su paso, sólo quiero ahorrarle el tiempo de seguir perdiéndolo a mi lado si lo que quiere es seguir adelante. Creo que ya me echo de su vida de todas las formas en que se puede echar a alguien...supongo que pensé que me quería, supongo que pensé que le importaba lo suficiente como para respetarme y pedírmelo como si valiera algo ante su mirada en vez de apuñalarme, en vez de cerrarme la puerta de todos lados para que quede sola sin nada a lo que aferrarme. Ojalá pudiera ver lo que yo veo en él, pero la triste verdad es que para mí él siempre va a brillar como oro, sin importar nada de lo que haga o diga, y cuando el me mira sólo puede ver metal, oxidado y viejo, poco conveniente y hasta vergonzoso de tener. Ya ni siquiera puedo escribirle, no puedo llamarlo, y se que ya no me lee. Y no creo que ni vos sepas como duele ser solo palabras para él, palabras que puede borrar y desaparecen, cuando el dolor me recorre por todos lados, en todo el cuerpo.
Y si lloro ahora es porque pienso en las veces que lo vi dormir, y en el ruido de su corazón bajo mi mano...porque por esas veces en que su amor me lleno tanto, se que lo perdí. No quiero hablar mucho más, no quiero pensar, sólo quiero que sepas que estoy acá porque no se a donde más ir, no se a quien recurrir. No quiero pedirte que se quede, no quiero pedir que todo vuelva a ser lo que era porque se que eso no es posible, sólo espero que lo cuides, que le recuerdes cuanto vale su vida cuando lo olvide, y que si pierde su camino lo guíes. Yo solo voy a esperar que un día mi camino y el suyo vuelvan a cruzarse...yo solo voy a guardarlo en mi corazón, voy a pensarlo para desearle lo mejor, aunque lo mejor siempre parezca estar lejos de mí.
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