Se va terminando, de nuevo, justo en la misma forma en que empezó. Y pienso en cuantas veces me dijiste que nos vayamos de la ciudad, para estar solos los dos, lejos de terceros, lejos de todos aquellos dispuestos a opinar. Ni siquiera el cielo puede ayudarme porque se que nada dura para siempre. Sabía que esas ansias de tenerme sólo para él iban a pasar, como todo lo demás. Él dijo "nadie tiene que saber lo que hacemos" mientras pasaba sus manos por mi pelo, y las ropas iban cayendo. No recuerdo tener la voluntad necesaria para negarme a esos ojos, a esa forma en que sin siquiera pedirlo me tenía justo donde me necesitaba.
Se que debería dejarlo donde está, porque tarde o temprano voy a salir lastimada, porque eso es justo lo que pasa cuando te involucras con el corazón de un hombre que no sabe lo que quiere. Pero si lo miro pierdo todo lo poco que quedaba de mí, si lo miro encuentro mis debilidades, todas enroscadas en sus manos que se adueñan de todo eso que un día pense que era mío y de nadie más. De vez en cuando puedo observarlo de reojo cuando me mira. Puedo sentir que le pasan cosas, que su intención de sólo usarme para pasar un buen momento y nada más le juega una mala pasada. Lo se porque a veces quiere que le diga que me pasa lo mismo, quiere que le pida que se quede, que se quede y no se vaya más. Nunca pasa mucho tiempo hasta que caemos de nuevo en ese juego de ver quien puede más o menos, quien deja más de sí, como si eso fuese igualmente proporcional con todo lo demás. Se que esto va a tirarme abajo porque puedo ver el final incluso antes del comienzo, es por eso que no puedo evitar a veces despedirme de pedazos de él, de momentos que compartimos.
Quisiera por lo menos tener el poder de pedirle que no me olvide, que no me deje ir aunque se lo pida, que siempre podamos volver a este rincón que nos pertenece. Pero de a poco nos distanciamos, como pasó en tantas ocasiones, y ya no resulta para nada confortable la idea de que un día va a volver, porque ese día siempre tarda en llegar. Se que todo lentamente va a quemarse hasta que no quede nada, hasta que anochecer consuma todo lo que queda de ese nosotros que nunca llegó a ser.

No hay comentarios:
Publicar un comentario