7 de mayo de 2017

Playing with ourselves

Jugamos a guardar silencio. Es ese juego que empieza como algo inocente y termina con pérdidas. Ya no se por qué lo hacemos, pero ahí estamos, mirándonos sin decir nada, observando el celular de forma resentida sólo porque no nos da lo que buscamos. No quiero ser orgullosa, pero por algún motivo lo estoy siendo. Quiero decirte que vengas y lo hablemos, o no, que lo solucionemos como mejor nos salga hacerlo. Es que no estoy necesitada de vos, sino de respuestas concisas sobre lo que queres. Ya no quiero preguntarme que esperas de mí cuando me buscas, y si lo que encontras es eso que querías para vos. Porque empiezo a pensar que no estas seguro de esto, de que queres estar conmigo. Y por primera vez no pienso que sea yo el problema. Creo que en este momento de tu vida tenes tantas cosas que resolver respecto a vos mismo y lo que eras antes de mí que no estas listo para esto, para nosotros.
Después de mucho tiempo, empiezo a valorarme lo suficiente como para poder discernir quien vale la pena cuando se trata de hacer un esfuerzo y cuando es que estoy perdiendo el tiempo por alguien que nunca lo gastaría en mí. Empiezo a pensar que valgo lo suficiente para esperar del otro lo mínimo, eso que pensaba que no merecía, eso que ni siquiera me atrevía a pedir. Puede que deba alejarme, para que encuentres la claridad que tanto decís necesitar, porque si no la tenes a mí lado, puede que no la encuentres con nadie, porque el problema no soy yo, sos vos. Parece que por mucho que intente demostrarte cuanto me interesa que esto funcione, siempre terminas dudando de mi palabra, y si lo que digo y demuestro no alcanza ahora, quizás nunca lo haga. No es que no quiera estar con vos, pero no quiero que terminemos consumidos, que vos no sepas quien sos o eras antes de mí, ni yo quiero dejar de ser esta persona en la que me convertí después de mucho sufrimiento que se convirtió en aprendizaje.
Me pedis que me aleje, que te de tiempo para después pedirme que te espere. Y puede que la Maite que conociste hace muchos años lo hubiese hecho, hubiese accedido a todas tus condiciones sin cuestionamiento, porque esa era una versión de mí llena de inseguridades, llena de nada, al borde del abismo constantemente. No voy a sentarme acá a esperar a que te decidas quererme, no voy a quedarme si vos te vas. No quiero que te confundas, no quiero que creas que, en caso de alejarme, es porque no estoy dispuesta a jugarmela. Pero si el juego me pone en peligro, si esto se convierte en un eterno histeriqueo espero que sepas que si bien quiero estar con vos, si el costo soy yo, entonces prefiero estar conmigo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preview (of a disaster)

Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...