Me di cuenta de que la razón por la que no puedo soltarte es porque sos parte de mi mundo, de esa pequeña fracción de mi vida que implica toda mi verdad, que no por pequeña deja de ser importante. No quiero luchar contra el hecho de que no soy yo sin un poco de vos, ni pelear para alejarnos, lastimarnos y después volver.
No voy a mentirte, a veces se sentía como si me estuvieses clavando un cuchillo de nuevo. Y se que no sos vos, soy yo, que vuelvo constantemente a vos y a lo que mataste en mí. Muchas veces quiero volver al antes, a vos queriéndome, pero no se puede, porque vos no sos vos y yo no soy yo. Solía dolerme recordar cuanto te quería porque sabía que solo era yo y el inmenso silencio de la habitación calandome tan profundo que a poco podía sentir el corazón al borde del colapso, haciendo que llore como cuando te perdí, desesperada y locamente sin sentido. A veces quería que no estuvieses con ella y que no me hubieses lastimado lo suficiente como para animarme a volver a quererte como lo hacía, que me vuelvas a importar como antes. Pero se sentía inútil, como si nada de todo eso fuese a llegar, que simplemente nunca vas a llegar a mi vida para quedarte, nunca vas a abrazarme aunque sepas que el riesgo es perderme para siempre. Sólo estas ahí, a lo lejos, viendo como me rompo una y mil veces, sabiendo que vos podrías hacer la diferencia, sin querer ver que quizás en tus brazos puede estar el remedio.
Pero no, no vine a repetir los mismos errores, ni a decirte nada que pueda lastimarte lo suficiente como para que me prestes atención. No somos los mismos, y creo que en cierto punto es algo bueno. En este tiempo aprendí que no vale la pena dejarnos ir cuando queremos quedarnos, se que podes coincidir en que ir y volver es francamente agotador. Prefiero que encontremos un terreno en común y nos quedemos ahí, aunque no sea lo que esperábamos, aunque no sea perfecto, pero que sea lo que puede ser. Ya no busco en vos lo que solía buscar. Te quiero y necesito como amigo, quiero poder hablar con vos de todo, quiero compartir con alguien algunas verdades que suelen morir en mí, quiero que vuelvas a confiar en mí como para hacer lo mismo. Esta vez quiero quedarme, aunque sea entre la inconsistencia y la incertidumbre, entre silencios abruptos y charlas sinceras, entre bajas y altas.
Me di cuenta que no importa que es lo que tengamos o seamos, vos siempre vas a ser vos y yo siempre voy a ser yo, eso es lo que nos hizo encontrarnos, la transparencia con la que nos vimos. Quiero que nos veamos y encontremos ese espacio neutro, donde en vez de chocar, contemplamos los mundos, el tuyo y el mío, rodar.
No voy a mentirte, a veces se sentía como si me estuvieses clavando un cuchillo de nuevo. Y se que no sos vos, soy yo, que vuelvo constantemente a vos y a lo que mataste en mí. Muchas veces quiero volver al antes, a vos queriéndome, pero no se puede, porque vos no sos vos y yo no soy yo. Solía dolerme recordar cuanto te quería porque sabía que solo era yo y el inmenso silencio de la habitación calandome tan profundo que a poco podía sentir el corazón al borde del colapso, haciendo que llore como cuando te perdí, desesperada y locamente sin sentido. A veces quería que no estuvieses con ella y que no me hubieses lastimado lo suficiente como para animarme a volver a quererte como lo hacía, que me vuelvas a importar como antes. Pero se sentía inútil, como si nada de todo eso fuese a llegar, que simplemente nunca vas a llegar a mi vida para quedarte, nunca vas a abrazarme aunque sepas que el riesgo es perderme para siempre. Sólo estas ahí, a lo lejos, viendo como me rompo una y mil veces, sabiendo que vos podrías hacer la diferencia, sin querer ver que quizás en tus brazos puede estar el remedio.
Pero no, no vine a repetir los mismos errores, ni a decirte nada que pueda lastimarte lo suficiente como para que me prestes atención. No somos los mismos, y creo que en cierto punto es algo bueno. En este tiempo aprendí que no vale la pena dejarnos ir cuando queremos quedarnos, se que podes coincidir en que ir y volver es francamente agotador. Prefiero que encontremos un terreno en común y nos quedemos ahí, aunque no sea lo que esperábamos, aunque no sea perfecto, pero que sea lo que puede ser. Ya no busco en vos lo que solía buscar. Te quiero y necesito como amigo, quiero poder hablar con vos de todo, quiero compartir con alguien algunas verdades que suelen morir en mí, quiero que vuelvas a confiar en mí como para hacer lo mismo. Esta vez quiero quedarme, aunque sea entre la inconsistencia y la incertidumbre, entre silencios abruptos y charlas sinceras, entre bajas y altas.
Me di cuenta que no importa que es lo que tengamos o seamos, vos siempre vas a ser vos y yo siempre voy a ser yo, eso es lo que nos hizo encontrarnos, la transparencia con la que nos vimos. Quiero que nos veamos y encontremos ese espacio neutro, donde en vez de chocar, contemplamos los mundos, el tuyo y el mío, rodar.
Muchas veces quiero volver al antes..
ResponderEliminar