10 de abril de 2017

Your words, your choice.

"Destinada a sobrevivir. Destinada a convivir con la soledad. Destinada a vivir la soledad. Destinada a no amar. Destinada a odiar. Destinada a no ser amada. Destinada a la distorsión. Destinada a llorar. Destinada a sufrir. Destinada a ser esto. Destinada a odiarme. Destinada a escribir. Destinada a no tener un futuro. Destinada a ser dejada. Destinada a dejarme. Destinada a hacerme daño. Destinada a consumirme. Destinada a querer lo prohibido y odiar lo sencillo. Destinada a depender de otros. Destinada a ser gorda. Destinada a un pasado que no fue y un presente que no es. Destinada a caer. Destinada a hundirme en mí. Destinada a desaparecer. Destinada a quemarme. Destinada a ser princesa de nadie. Destinada a la anorexia y la bulimia. Destinada a no poder cambiar. Destinada a mis huesos. Destinada a mi corazón. Destinada a mi alma. Destinada a morir."

Escribí esto en el 2010. Estaba en la sección de "borradores" de esta página. Pasaron 7 años y se siente como si pudiese estar de nuevo en esa silla, frente a esa computadora, escribiendo lo primero que se me viene a la cabeza. A veces escribo y borro, o dejo palabras en la nada, porque a veces las palabras pueden ser muy duras, o simplemente reales y sinceras...algo que no todo el mundo quiere o puede leer. No le cambié ni una palabra, porque por alguna razón está escrito así. Estaba hecha mierda, por si no es evidente, consumida a la vista de todos, y sin embargo, ni mis silencios progresivos ni mi cuerpo deshaciéndose alcanzaron para que nadie ayudara. Muchas veces me atrevía a decirle en voz alta a mis papás lo que pasaba, sabiendo que no iban a creerme o iban a pensar que es algo que le pasa a todo adolescente. Lo cierto es que, si sigo viva, si sigo acá, es por propia voluntad. Aunque quizás esté enfocando esto mal y deberíamos estar hablando de todas esas veces que no alcanzó y que son los motivos por los cuales terminaba escribiendo cosas como estas, porque sí, habían motivos, y esos motivos llevaban nombres de personas. Gracias a esas personas hice muchas cosas que me hicieron mal a mí, sólo porque para ellos no era suficiente con quien era, porque eso decían.
Asi que, sí, te recomiendo que si estas leyendo esto, empieces a tener cuidado con lo que le decís a alguien, tus palabras pueden desencadenar mil cosas, malas y buenas. No te olvides que vos decidis el impacto que vas a tener en el mundo de otro. Al fin y al cabo, nunca realmente sabes lo que le pasa a la otra persona en su vida. Sin mucho más por decir, espero que alguien te haya dicho algo lindo hoy, y que encuentres el valor para decirle algo lindo a alguien más, no imaginas cuanto puede ayudar o cambiar. Gracias por leerme desde...bueno, mucho tiempo. Un saludo grande y un abrazo para quienes lo necesiten. 




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preview (of a disaster)

Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...