6 de junio de 2016

Destinatario: Anónimo.

"Te escribí, a fines de febrero. Te escribí porque pensaba terminarlo todo si llegaba abril y todo seguía igual. No porque fuese lo más sencillo, no porque no me doliera porque ciertamente lo hacía, pero ya no soportaba el desidia, esa forma en que decías cosas para no cumplirlas. Pero cuando abril llegó y me estaba haciendo de valor para apretar el botón de "enviar", entre un revés y otro, terminamos 'solucionando' lo que sea que parecía roto, porque eso hacíamos siempre (o eso pensaba), arreglar las cosas porque simplemente nos gustaba tenernos (o al menos eso sentía yo). Para mi, hablar las cosas es la mejor forma de intentar cicatrizar todas esas heridas que te hacen o haces voluntaria o involuntariamente aunque eso no las borre. Se que no pensas lo mismo, que te molesta que intente pegar con plasticola lo que ya no va a volver a su estado original. Pero me gusta pensar que a veces esas grietas así como pueden parecer las que debilitan, son las que fortalecen también. Te escribí porque habían cosas que no podía decirte, que quería contarte, que quería compartir sólo con vos, aunque todo estuviese mal. 

Supongo que por eso te escribo otra vez, porque no soporto guardarme todas estas palabras adentro mío, me agobian la cabeza, me resultan agotadoras y angustiantes. Ya ni siquiera se cómo se supone que debería empezar a hablarte, volver a hacerlo, como si nada. Y se cuan contradictorio suena decirte que hablar es la forma pero que no se cómo hacerlo, pero es lo que me pasa. No pretendo que lo entiendas, ni que esto te mueva de alguna forma. Sólo necesito decirlo, o escribirlo, para que no muera en mí. Y siento que quizás puse demasiado...demasiado de mí, demasiado sentimiento, demasiada confianza, demasiado rápido; esperando que sea demasiado bueno, temiendo que fuese demasiado para mí o para vos. Quizás esa es mi falla, pero no puedo decir que me arrepiento de haberle puesto todas mis garras. Así soy, pongo todo de mí cuando quiero algo, y sí, te quería en mi vida. 

Pero no todo funciona como uno quisiera, y francamente, no se puede rogar por el cariño de alguien asi que me repito constantemente que no debo hacerlo, porque se que sería presionarte, emPujarte contra la pared y pedirte que por favor lo hagas, quereme. Quereme a tu forma, pero hacelo...porque yo lo hago. Pero se que estaría mal, me dolería tanto que, sin importar si lo dijeras, sabría que es mentira. Así que no lo hago, y me siento forzada a darte espacio y tiempo, aunque no lo hayas pedido, me siento forzada a dejar de quererte porque, en el fondo, se que si lo hicieras, si me quisieras, no significaría un sacrificio para vos hacerte de tiempo para verme. Ahora tengo la sensación de estar perdiendo algo que nunca tuve, de estar borrando algo que nunca estuvo por escrito. 

Y en un abrir y cerrar de ojos, es junio. Y sin que me diera cuenta todo este tiempo, estuve sentada, esperando mirar de reojo a mi lado y encontrarte. Es una mierda ¿sabes? no porque me moleste hacerme de paciencia, sino porque parece que siempre existe una buena razón para que no lo hagas. Y no, no hay nada que pueda hacer sobre eso. Pero no por eso dejo de preguntarme por qué conmigo, por qué ser así con la persona que está dispuesta a estar para vos, sea lo que sea que necesites. Me pregunto que querías decir cuando decías que me querías, cuando decías que te importaba, porque lejos de eso...se siente como si hubieses dicho todo lo contrario, como si ahora estuviese en caída libre, sin tocar el suelo todavía pero viéndolo, apostando que va a doler, que va a ser un golpe duro. No me había dado cuenta hasta ahora de todo lo que puse en la línea, de cuanto disfruto y extrañamente necesito hablar con vos sin importar si no tengo nada para decir, sin importar cuanto me saques de quicio a veces, sin importar si significaba dormirme tarde y tener que madrugar. Pero yo no soy así con todo el mundo, soy dedicada con quienes quiero, y se nota. Se me nota cuando los quiero, cuando me hacen bien, cuando los necesito y se los digo siempre, les demuestro cuanto significa para mí tenerlos. Será que por eso espero que me duele cuando no llega nada. Me quedo con las manos extendidas, mientras vos me das la espaldas, y es ahí cuando lo veo: puede que yo te necesite, pero donde no hay reciprocidad, no hay nada. 

Cuando volvimos a hablarnos, allá por noviembre, me di cuenta de que algo había cambiado, no se si fuiste vos o yo, o las circunstancias, pero fue ahí cuando decidí que te quería en mi vida, realmente. O quizás fue antes y no lo noté, quizás lo sabía desde hace tanto tiempo que algo se activó en mí. No lo se. Simplemente pasó. Quizás sería mejor y más sencillo que no lo hubiese hecho, que todo quedara inmóvil como estaba. Pero no lo hizo. Y ahora que estamos acá, o mejor dicho, yo acá y vos allá, entiendo que puede que el hecho de que yo quiera estar al lado tuyo, no significa que vos sientas lo mismo. Y quiero que sepas que, si eso es lo que sentís, después de todas las veces que lo intenté, ya no voy a forzarlo...no soporto la idea de que pienses que te quiero obligar a estar en un lugar que no queres estar, conmigo...por eso, está bien. La verdad es que...sólo hubiese querido que te animaras a mirarme a los ojos, y lo dijeras, así no tengo espacio para dudar, así no me quedo, sentada, mirando de reojo, esperando que te decidas a al menos, mirarme un única y última vez antes de levantarme, antes de irme a donde sea que van las memorias que no se comparten, a cualquiera sea el olvido donde tengo que enviar todas las palabras que no se dijeron y esos sentimientos que no debería sentir.

Y sea como sea, pase lo que pase, de alguna forma, aunque no te tenga, aunque nunca haya sido así, voy a quererte, y extrañarte, como la luna llena ansiosa por volver. Porque quererte fue entender que a veces el orgullo no te lleva a ningún lugar, porque lejos de ser oscuridad, fuimos un destello de luz."



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preview (of a disaster)

Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...