20 de mayo de 2016

I love me too

Ya no siento esa urgencia de tenerte. No porque no lo quiera, no porque no me importe, sino porque encontré este lugar, donde la luz de sol me da de lleno en la cara, y siento que algo dentro mío se mueve de lugar, cambia de dinámica, cambia de perspectiva. Creo que este último tiempo me sirvió de enseñanza de que siempre existe la posibilidad de que termines volviendo a los lugares a los que un día dijiste que no ibas a volver. Porque no importa cuanto lo niegues, cuando el dolor te alcanza, no podes huir de él. Lo llevas con vos, a todos lados. Pero justo ahora, con el sol dándome luz, parece poder llenarme más de lo que una persona puede hacerlo. No se por qué pero me siento a gusto en este lugar aunque supongo que es porque no depende de nadie más que de mí. Sonrío entre risas con pensamientos sólo míos. Me sorprendo divertida con la idea de no necesitar a nadie más. Y aquellos que me conocen saben cuanto me gustaría salir y estar con alguien, llenar un vaso con mis problemas y champagne para tomarlo todo y que se vuelva nada en un dos por tres. Cuanto quisiera que alguien dibuje un mapa de besos sobre mi piel, que no me importe su nombre, su dirección, su número de teléfono o si le intereso lo suficiente como para repetirlo todo otra vez. Me doy cuenta de que pensar eso sólo significa que hace tiempo que las personas me decepcionan y, contrario a lo que pretendo, busco a alguien a quien realmente le importe qué es de mí hasta en esos momentos en que no soy. Porque a veces por enseñarnos que es mejor estar con alguien que estar solo, terminas olvidándote de que es más importante estar mejor con vos misma primero que con alguien más. Y no es que prefiera estar sola, pero si me das elegir entre vos y yo, siempre me elegiría a mi misma. No por egoísta, sino porque entiendo que si no me quiero a mi misma, tampoco podría quererte a vos y cada vez que expresara mi cariño, sería una mentira más. Ahora se que la próxima vez que diga "te quiero", voy decirlo enserio, sabiendo que significa quererte a vos, y también quererme a mí.  Y hasta que ese momento llegue, si encontras que tenes problemas, si la vida te parece un hermoso desastre y tenes unos minutos para compartir, te invito a tomarnos todo con un champagne, a tomarnos todo con una sonrisa porque es verdad, no se cuanto vaya a durar esto, pero mientras lo haga, no se vos, pero yo planeo disfrutarlo. Y si no queda más remedio, lo suelto, para que sea lo que tenga que ser, porque prefiero estar bajo este rayo de luz, aunque sea mínimo, que me llena, que me hace sonreír mirando al cielo que sujetarte tan fuerte que nos termine doliendo querer a los dos. La vida es demasiado corta como para compartirla con aquellos que no quieren estar en ella. Ya sabes donde encontrarme, espero me acompañes, pero si no lo haces, creeme, voy a estar bien. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preview (of a disaster)

Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...