12 de marzo de 2016


"And then she'll get stuck and be scared ff the life that's inside her
Growing stronger each day 'til it finally reminds her
To fight just a little, to bring back the fire in her eyes
That's been gone but it used to be mine"


El departamento se inunda con todos mis pensamientos que, como siempre, tienden a comerme desde adentro hacia afuera. Oscuros y fríos, tan poco míos y al mismo tiempo, tan dentro de mí. La cama es cómoda pero tengo tantas cosas que no puedo compartir, que no puedo mostrar. Todas las heridas, a flor de piel. No sangro cotidianamente, no porque no pueda hacerlo sino más bien porque arreglo mis horarios para que no suceda. Noches así, me toma desprevenida. Y necesito llorar, aunque no tenga un motivo suficiente, porque aunque todo esté bien tengo que admitir que la que está mal soy yo. Son las 3 de la mañana y me desperté como si todo el sueño del mundo me lo hubiesen arrebatado justo cuando estaba por alcanzar lo que quería. Me libero de las sábanas que se enredan entre mis piernas y me escabullo con las luces apagadas hasta el baño. Cierro la puerta y prendo la luz. No quería encontrarme pero es difícil cuando el espejo ocupa toda la pared.  Ahí estaba, con los ojos cansados y la cabeza llevando la delantera en una carrera que no estoy dispuesta a correr. Me siento en el piso, frío, de mármol, y me agarro la cabeza. No puedo dejar de dar vueltas sobre las mismas ideas, no puedo dejar de sentirme vulnerable por haber confiado demasiado, por haber dejado que derribaran mis muros y ahora estuviesen apuntándome. A veces quisiera ser ese tipo de personas que no piensan sobre nada, que simplemente hacen lo que quieren, a quienes no les importa dañar a los que los rodean porque ellos mismos ya están dañados. Si un día algo ardió adentro mío, se que ahora sólo quedan cenizas y ese humo remanente de cuando apagan el fuego con agua, de cuando ahogan la llama. Tengo toda la cara mojada, y la verdad es que me da igual. Sólo procuro no hacer ruido porque no estoy sola, aunque me sienta así. Y como no puedo cicatrizar, sólo puedo asegurarme y procurar no volver a mostrar mis heridas porque se que van a juzgarlas y arrojarles sal, sólo para arreglar lo que un día se rompió, para arreglarme aunque me duela como un infierno. No quiero hablarlo, sólo quiero sacarlo de adentro mío. Cuando creo que ya no me quedan memorias o nombres de personas por las que llorar, me levanto y si me observo. Si antes me veía cansada, ahora me noto miserable. Estiro el brazo izquierdo e intento alcanzar mi reflejo en el espejo pero sólo logro dejar la huella de mi mano. Solo puedo dejar rastros de que lo intenté, de que no hay forma de parar lo que empezó. Ya nadie puede romperme. Y aunque ya no sea mía, desde ahora en más, la única que va a poder hacerlo...soy yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preview (of a disaster)

Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...