Quizás tenía razón cuando dijo que no debería dejarlo, quizás piense que estoy loca y perdí la cabeza en mi propia estupidez, y no puedo decir que no tenga razón. Puede que todo este asunto solo se haya escapado de mis manos, y no poder controlarlo me supere. Supongo que no hay ningún libro que te explique cómo deberías actuar cuando queres a alguien, cuando no queres lastimarlo pero es lo que terminas haciendo. Pero las peleas se convirtieron en todo, tanto que ya no podíamos hablar porque podía sentir cómo se resistía a lo inevitable, nosotros éramos inevitables. Fue cuestión de tiempo para que llegara esa parte en que decía que no era lo que quería mientras, entre chiste y chiste se reía, esperando que aguantara sólo un poco más. Quizás simplemente no estaba hecho para ser, o quizás él tenía razón otra vez y tendría que aprender que no todo se puede controlar. Pero al final del día todo se reducía a mí, pidiéndole que me entienda, que también me tuviera paciencia, y no se como lo hacíamos, pero todo colapsaba otra vez. Me decía que no soportaba pelear conmigo cuando tantas cosas estaban pasando, y quizás no podía ver que bajo todas esas capas de palabras, sólo era yo, pidiéndole que me quiera, como soy. Estaba parada en medio del único puente que nos une, ardiendo en llamas. Eventualmente íbamos a tocar fondo, y cuando lo hicimos, no supe hacer más que decirle que si era lo que quería, que todo terminara, podía quedarse con todo, porque si no le alcanza y no es lo que busca, ¿que sentido tiene quedarme e insistir?. Quizás simplemente estaba loca por tenerlo, en mi vida, y quizás simplemente él no quería estar en ese lugar. Siempre supe que no quería esto y sólo supo actuar como si esto fuera lo único que quería. Ese momento, final. Supongo que quedaron en el olvido esos días en que se llenaba la boca diciendo que iba a estar para mí y, me odio por no poder evitar recordar eso ahora que terminó por dejarme sola cuando más lo necesitaba.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Preview (of a disaster)
Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...
-
Miro los ojos del azafato. Son celestes, un azul profundo, parecido al color del mar. Lo miro sabiendo que estoy blanca como el papel. ...
-
Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...
-
Los sueños con él se sienten reales, casi tanto que me despierto preguntándome si sucedieron o fueron producto de un deseo subconsciente que...
-
La comida se abusa de mi cabeza, la tiene lo suficientemente controlada como para manejarla a su antojo. Deshacer(me) y hacer(me). La comida...
-
Bueno, me borraron las entradas . ¿QUIEN PUTA FUE? No se. Pero no importa. Empezaremos de nuevo, les pido perdon a todos los que comentaron ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario