16 de abril de 2012

Mi lobito


Te llevo conmigo, a donde quiera que voy, has marcado mi piel con cada una de tus garras, hasta parece que te has apropiado de una gran parte de mi, de mi cuerpo. Y esas marcas son el recuerdo de lo que fuiste para mi, de lo que somos, de lo que queda. Y si bien es poco, y si bien duele, al menos me has dejado algo para recordarte cuando en las noches de frío me sienta sola. Eres un lobo solitario que se mueve en mis alrededores, acechando a su presa, sin hacer ruido, vas haciéndote sentir para que justamente no pueda olvidarte. Puedes respirar amor, no quiero olvidarte. Aunque si, quisiera ser más un pedazo de carne, quiero ser más que una presa en tu radar. Los días de luna llena, te espero, te quiero. Te quiero como si el tiempo nunca hubiese pasado, como si no me hubieses dejado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Preview (of a disaster)

Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...