6 de abril de 2011



P.D: Porque sí, mi alma se hace añicos solo oirte respirar, tan distante, tan poco mío. Y se que no me vas a perdonar, que la luz que le brindabas a mi vida se ha apagado y que no vas a volver para iluminar el camino. Y no, no tenes la culpa de nada, no somos culpables de habernos querido quizás más de la cuenta. Cuando comprendí que le pusiste punto final a la historia, cuando el frío y la oscuridad lo absorvió todo, pude sentir ese abrazo que sin darte cuenta me dabas cuando todo iba mal. Y si te quise, no me arrepiento. Y si te quiero...bueno...si te quiero, ¿que mas da?, nunca lo sabrás.

1 comentario:

  1. Muy bonito esto que escribes. Y como te entiendo...
    "Tú no tienes la culpa..."

    ResponderEliminar

Preview (of a disaster)

Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...