9 de febrero de 2010


Supuse que la vida estaba empezando a brillar un poco. El dolor había dejado de ser amargo, había dejado de punzarme el corazón y rasgarme el alma. En un lapso muy corto de segundos la gente había desaparecido. Derepente todo parecía ser un verdadero abismo del que no tenía ganas de correr. Derepente no sabía si valía la pena seguir corriendo a semejante ritmo. Decidí parar.
Decidí que ese dolor parara y con él, el tiempo mismo.

3 comentarios:

  1. Un besote Mai... cuidate mucho.
    FUERZAS Y SUERTE, las debés necesitar.

    Juani.

    ResponderEliminar
  2. me gusto mucho tu blog!
    una entrada genial
    te sigo^^

    ResponderEliminar
  3. Si decides decir NO, adelante!!!

    besotes de esta peke.

    pd. te espero por mi rincon con una taza de cafe caliente, siempre que quieras...

    ResponderEliminar

Preview (of a disaster)

Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...