15 de julio de 2009


Talibana, camicace. Así me apodo mamá. En una conversación medio extraña, me etiqueto de otra manera que no fuese "gordita, rellenita, deja de comer". Se justifico diciendo que soy extremista. Es todo o nada, poco o mucho, blanco o negro. No conozco los grises. Tenes razón mamá, soy una extremista que no sabe como vivir sin el sufrimiento, sin los complejos, sin la anorexia y la bulimia, sin mentir, sin fingir.
Extremista. Soy eso porque no conozco nada mejor, porque me es inconciente, porque ya forma parte de mi rutina, de mi vida. Y creo, que nunca me agradaran los grises sino hasta que realmente me obliguen a que me gusten. No hasta que haya comprobado que el blanco o el negro como extremos, son malos.

3 comentarios:

  1. Nuestro único matiz es el amanecer. Después, el resto del día y de la existencia, somos extremos accidentados.

    En Posmópolis tenemos un centro hundido, costas, puntos geográficos y cardinales, huellas esperando a ser borradas.

    Bienvenida a Posmópolis.

    ResponderEliminar
  2. Soy eso porque no conozco nada mejor.
    Totaaaaalmente, opino igual que vos u.u

    ResponderEliminar

Preview (of a disaster)

Solía conocerlo, tan bien. Solía pensar que lo hacía. Que conocerlo me daba un estilo de privilegio, de ventaja por sobre otras personas. Lo...